¿POR QUÉ ACA?

Hace unos días nos horrorizábamos con un atentado en la Ciudad de México, donde un grupo de mal vivientes se ensañaban con un trozo de esa bella ciudad…

Muchas veces creemos que la maldad está lejos de nosotros, que nunca nos tocará… que el dolor que se encarna en ciertas personas, sólo es parte de una película al mejor estilo holliwodense. Que equivocados hemos estado.

Aguascalientes, la ciudad de la  buena gente, la buena tierra y el agua clara…

Hoy nos ha tocado sufrir lo inimaginable, lo abominable, lo impensable para el terruño que enamora, para la ciudad que hace que el visitante mas conocedor decida establecerse y sentar raíces. Su clima, su ubicación, sus paisajes, sus atardeceres… su añoranza. Hoy vimos como un grupo de quien sabe que tipos se apoderaban de las noticias, de las tradicionales noticias del clembuterol, o de la denuncia por engaño… hoy un grupo de maleantes nos hicieron sentir que somos vulnerables, nos hicieron sentir miedo, y sobre todo, mucho dolor.

Ha pasado una semana del incidente atroz y aun no logro entender. ¿Quién fue?, ¿Por qué fue?, ¿Por qué acá?. Duele en alma sentirse inseguro, sentir que algo se perdió ese día. Me atrevería a compararlo, guardando las justas proporciones, con el atentado del 11 de septiembre en Estados Unidos. A partir de ese día ya no podemos seguir igual. Hemos perdido algo, nuestro tesoro que enamoraba, nuestra virginidad. Estuvimos en las noticias de todo el mundo. Amigos de diferentes países se comunicaron a preguntar que pasaba en la ciudad de la paz, de la armonía. A partir de ese día no podemos ser iguales. No debemos ser iguales, por que nuestro peor error sería comenzar a aceptar la barbaridad, la brutalidad. No nos podemos permitir no sufrir el dolor de las familias de quienes con hombría cumplían con su deber. No podemos sentir indiferencia ante el dolor, ante la atrocidad.

Aguascalientes sigue siendo un paraíso, y lo será, si somos capaces de ejercer nuestro rechazo rotundo ante lo que ya es normal para gran parte de México.

Hoy mas que nunca debemos estar alertas, ejerciendo nuestro compromiso de ciudadanos, cerrando el círculo, denunciando ante la duda. Solo con la fortaleza que nos da la unión pondremos fin a lo que quizá no haya iniciado, o que quizá ya esté avanzado… solo Dios lo sabe.

Queremos un Aguascalientes seguro, tranquilo, feliz. Estoy convencido de que solo articulados de manera fuerte ciudadanos y gobierno, lograremos cerrar el paso a lo indeseable, a los que ven en nuestra paz, una oportunidad de impunidad…

¿Por qué acá?

Quizás para saber que no somos inmunes, quizás para entender y sentir lo que hoy viven muchos de los nuestros que lo sufren y soportan en el día a día.

Leave a Reply