ANTE LOS VIOLENTOS, TODO EL PESO DE LA LEY

El tema educativo de México es complejo debido a los mediocres resultados que hemos venido teniendo en los últimos años. Ante este panorama los ciudadanos (padres de familia) debemos concientizarnos para actuar de la mano del gobierno y los empresarios, en una tarea de cambio de mentalidad que nos ayude a revertir el problema que hoy tenemos.

Hace no más de 30 años varios países de oriente eran pobres, y hoy gracias a diferentes acciones, entre las que sobresalen cambios radicales en los sistemas educativos, han crecido sus economías por medio de creer en dos elementos básicamente: educación y emprendimiento.

Mientras tanto, nuestro país sufre las consecuencias de un sistema educativo “lento y pesado” que no permite apertura a la innovación y a la medición continua y real de sus resultados. Por un lado, un sindicato que a toda costa busca proteger a sus maestros para evitarles ser evaluados y retribuidos en base a sus resultados. Por otro, el empresariado mexicano que se mantiene ajeno a involucrase y a invertir decididamente en la educación, como motor de desarrollo. Y al final, unos padres de familia que “aceptamos” lo que el sistema educativo decide darle a nuestros hijos.

En anteriores publicaciones he presentado con beneplácito las acciones del Presidente Peña Nieto con respecto a la educación en México. La detención de la exlíder corrupta del sindicato de maestros fue una buena muestra del actuar contra la impunidad. La reforma educativa, hoy la vemos como un excelente inicio del cambio de la educación mexicana.

Si bien las acciones de Presidente de México nos llenan de esperanza hacia un futuro con un sistema educativo diferente que nos ubique en el lugar que merecemos, considero que acciones como las presentadas en días pasados por los denominados maestros de guerrero (que antes que docentes parecen miembros de un grupo guerrillero), y la toma de los estudiantes del CCH al mítico edificio de rectoría de la UNAM, son muestras de que algunos están bastante cómodos en la mediocridad.

No puede ser posible que quienes viven y estudian con nuestros impuestos se permitan desestabilizar el ya golpeado sistema educativo, mostrando al mundo que México quiere seguir en el “anonimato” educativo.

El Presidente hoy tiene la obligación de actuar con todo el peso de la ley en contra de quienes buscan dejar a México rezagado. El paso de la reforma ya está dado, y todos debemos actuar y sumarnos a un cambio que desde nuestro ámbito aporte para hacer de la reforma educativa, el primer escalón que nos ubique en otra posición.

Todos sabemos que la educación es el motor de una economía exitosa. No permitamos que estos “desadaptados” y cualquier otro grupo, nos sigan alejando del camino de cambio que México necesita para ubicarse en el lugar que merece. Todos debemos exigir, pero exigir en la medida de nuestro compromiso. En el sistema educativo somos muchos los actores involucrados. Por un lado el gobierno que hoy muestra decisión al cambio. Por el otro, los empresarios quienes deben dejar su cómoda silla para buscar aportar más, al sistema que provee a sus equipos de trabajo, y en tercero, los padres de familia, quienes debemos acercarnos a nuestros hijos para ayudarlos, guiarlos y encaminarlos hacia el éxito que esperamos para ellos.

Al final de cuentas México nos exige compromiso, pero un compromiso de esfuerzo y exigencia y no uno de acciones violentas que solo logran odio y parálisis al país.

rectoría@ucuauhtemoc.edu.mx

Leave a Reply