EL CLIENTE: OBJETIVO ÚNICO DE LA EMPRESA.

“Los Administradores en las Empresas son los responsables ante los dueños, proveedores, empleados y la sociedad en general de la supervivencia y el crecimiento de sus organizaciones”.

Si bien es difícil la creación de una empresa, la trascendencia de esta en el tiempo, dependerá de la habilidad de sus dirigentes y empleados.

En México 8 de cada 10 empresas que inician labores, terminan cerrando sus puertas en los primeros dos años de vida. Y es que nuestra cultura emprendedora sigue siendo deficiente, aunado a que nuestra sociedad cobra duras cuentas ante el fracaso de un “temerario” emprendedor.

Es interesante analizar casos exitosos de empresas a nivel mundial, las cualas han iniciado, muchas de ellas, de un decidido y creativo emprendedor que entiende una necesidad y la resuelve dando un valor agregado al cliente.

Y es que en la actualidad el cliente se ha convertido en la pieza clave del desarrollo de las empresas. La búsqueda de su satisfacción total entendida no solo como la buena atención y el trato amable, sino también, y en mayor medida, como su satisfacción en la recepción del producto completo deseado a un precio que puede asumir y aceptar.

Para lograr un resultado de este tipo, las empresas asumen diferentes esquemas de trabajo buscando la calidad total en cada uno de sus procesos. En mi opinión, considero de gran validez las teorías de satisfacción del cliente que entienden a este, no como cliente, sino como parte integrante de la propia empresa. Y es que comprendiendo al cliente en sus más particulares necesidades es como se consigue su satisfacción, logrando obviamente combinar estas particularidades con las necesidades de los diferentes clientes que conforman el grupo de compradores de la empresa.

Lograr este objetivo es una tarea que en ocasiones se convierte en un imposible para los administradores, por eso es importante analizar diferentes escenarios empresariales que nos muestren algunas rutas exploradas en la consecución de objetivos similares.  Si vemos algunas empresas estadounidenses o canadienses ganadores de diferentes premios de negocios, encontramos que en su mayoría han decidido que sus estrategias nazcan de sus propios empleados. Y es que esa vieja idea de que el dueño o el director toman sus únicas y unilaterales decisiones, está rebatida por la nueva cultura donde el equipo de trabajo propone a través del conocimiento particular de su área, estrategias conjuntas planteadas para la consecución de las metas esperadas por la empresa.

En conclusión, lograr la satisfacción del cliente, y de por medio la supervivencia de la empresa, estará directamente relacionada con el esquema donde entendamos que todos debemos ganar. La empresa logrará una mayor efectividad en la realización de su producto por medio de estrategias que le ayuden  a ser más eficiente (calidad total), y en consecuencia el cliente estará totalmente satisfecho en la recepción del producto esperado que le ayude en el logro de sus propios objetivos.

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