¿HASTA CUANDO MÉXICO?

Hoy nuestro México se encuentra bastante molesto con la Gobernadora Jan Brewer por su Ley Arizona que vuelve, entre muchas otras afectaciones, delincuentes a los indocumentados que habitan el estado que gobierna.

La realidad es que esta ley “casi fascista y xenofóbica contraria a los derechos humanos”, como la denominaría el Jefe de Gobierno capitalino Marcelo Ebrard, hoy se convierte en una nueva piedra en el zapato para los miles de mexicanos que hoy buscan su vida al otro lado de la frontera. Si bien esta ley duele en lo profundo a quienes amamos a nuestro México, la realidad es que nuestros gobiernos han orillado a miles de mexicanos a buscar otras alternativas debido a la carencia de oportunidades en un país que ya acumula 70 millones de pobres. Por encima de su integridad, cada día miles de compatriotas se lanzan en la travesía de llegar a un país que en principio les ofrece mejores oportunidades, encontrando que en la mayoría de los casos termina por discriminarlos y usarlos en las labores que sus ciudadanos odian llevar a cabo.

¿Hasta cuándo México?
¿Hasta cuándo nuestros compatriotas tendrán que arriesgar sus vidas en la búsqueda de un futuro que su país no les ha podido ofrecer?

Este mes vimos con beneplácito que en el tema de remesas a Aguascalientes no le fue tan mal, ya que mientras en el primer semestre del año llegaron a México por concepto de remesas 4% menos dólares que en el mismo lapso del 2009, la caída para nuestro Estado fue únicamente de 0.54%… qué tristeza.

Es increíble que nuestro México siga dependiendo de estirar la mano para recibir una limosna. Es increíble que nuestros gobiernos permitan que la economía dependa de de tres actividades en las cuales no involucra la obligación del uso de nuestra creatividad e ingenio, el cual nos sobra para actividades “cero productivas”.

Por un lado el petróleo, que entre otras cosas ya viene de bajada, con el cual nos hemos conformado por muchos años, utilizado y explotando para fines que hoy no nos representan prácticamente ningún patrimonio.
Por otro lado, las remesas. Qué dolor que cada mes nuestras familias dependan de cobrar un envío para poder alimentarse…
Por último, el turismo. Miles de lugares arqueológicos, playas hermosas, selvas, sierras, desiertos, ciudades coloniales que se perderán muchos extranjeros que ya no querrán visitarnos, porque si no lo sabe amigo lector, hoy estamos en la lista de más de 10 países como un “destino turístico peligroso – no recomendado”.

¿Hasta cuándo México? ¿Hasta cuándo lograremos entender que nos hemos equivocado y que con solo estirar la mano no vamos a poder sobrevivir, y mucho menos cambiar nuestra cruda realidad?

Hoy tenemos que entender que la única esperanza de México es potenciar nuestra creatividad y encaminarla a la realización de proyectos y estrategias que nos ayuden a estructurar el camino para salir de esta dolorosa pobreza.

¿Porqué Suiza es capaz de producir el mejor chocolate del mundo sin tener una sola planta de cacao?
¿Cómo hace para tener las principales navieras del planeta sin ni siquiera contar con acceso al mar?

Ya basta de excusas, ya basta de culpar a gobernadoras extranjeras, ya basta de ser conformistas y buscar en otros los problemas de planificación y estrategia que hemos tenido en nuestra historia moderna. Hoy nos queda el camino del trabajo, la conciliación, el asociacionismo, la entrega y el esfuerzo para luchar por un país que hoy se encuentra en una grave encrucijada entre una pobreza alarmante y creciente, y los elementos que nos llevarían al México en el que todos soñamos vivir.

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