Y CAE LA LLUVIA…

Por fin, llega la lluvia, tan necesaria, tan indispensable.

Sí, tal vez la lluvia puede ser una complicación pues muchos pueden ser los estragos cuando cae fuerte: inundaciones, accidentes… pero también tiene sus beneficios, y estos son más importantes: mejores cosechas, paisajes más verdes, etc.

La escasez del agua es un problema que se ha tornado complicado, pues muchos de manera inconsciente consumen este preciado líquido sin remordimiento, desperdiciando hoy lo que mañana probablemente no tendrán con tanta facilidad.

La enorme necesidad de agua hace imperante el establecer y aplicar enérgicamente medidas para un consumo moderado y racional; tal vez para los que no tenemos este problema no sentimos el temor de perderla, pero pregunte a cualquier persona que camina kilómetros para llevar cubetas de agua a su hogar, pregunte a aquellos que no pueden darse el lujo de tomarse un baño como nosotros lo hacemos…

Niños, jóvenes, adultos, ancianos… son muchos los que han muerto por algún problema relacionado con el agua.

Y es que la población mundial crece, mientras disminuye el vital líquido.

Nuestro país obtiene el agua que consumimos de fuentes como ríos, arroyos y acuíferos del subsuelo, los cuales se cargan naturalmente en la temporada de lluvias, pero la escasez en evidente pues nuestra temporada de lluvias no es la que se requiere en proporción al consumo.

Actualmente, muchos países recolectan exitosamente el agua de lluvia y ha servido para optimizar el abastecimiento de sus pobladores.

En México, aún estamos trabajando por implementar acciones determinantes que puedan aminorar este problema, y esto es una tarea de todos.

Prediquemos con el ejemplo en nuestros hogares, consumiendo con responsabilidad y educando a nuestros hijos a hacerlo: acciones tan sencillas como apresurarnos al momento de bañarnos, cerrar la llave mientras lavamos los platos, utilizar un vasito con agua para cepillarnos los dientes, cuando lavamos ropa utilizar la carga máxima, etc., pueden ser de gran ayuda.

Todo esto nos lo dicen en los medios de comunicación, en los lugares de trabajo, en el colegio de nuestros hijos, pero ¿Qué hacemos en realidad? ¿Hasta cuándo tomaremos consciencia? ¿Hasta que realmente se agote?

No olvide que mañana puede ser demasiado tarde y que todos TODOS debemos estar comprometidos por cuidar y ahorrar este vital líquido…

Sin agua no tenemos futuro, punto.

M.D.A. JUAN CAMILO MESA JARAMILLO

RECTOR

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