OTRAS ENERGÍAS, OTRA ALTERNATIVA.

Hace unos días tuve la posibilidad de asistir a un foro nacional de emprendedores llevado a cabo en el teatro Morelos, y en el mensaje brindado por el Gobernador de nuestro Estado, se mencionó la gravedad con respecto al futuro del agua en nuestra entidad. Si bien este año estamos siendo bendecidos por la gran cantidad de lluvias, la raíz del problema es bastante compleja, ya que el manto acuífero no logra reponer lo extraído, con los periodos de lluvia que estamos teniendo.

Lo interesante del mensaje del Gobernador fue el señalamiento de que si bien no tenemos agua, nuestro estado goza de cerca del 90 por ciento de días de sol al año y de fuertes vientos, lo que nos obliga a migrar hacia las energías alternativas, como una fuente de recursos sumamente importante.

La Unión Europea ha tomado muy en serio la migración a otras energías no contaminantes, por lo que la meta para el 2020 es que las viviendas de los países pertenecientes, produzcan por ley, la misma cantidad de la energía que consumen; un programa al que han denominado “energía cero”.

Recientemente pudimos conocer los maravillosos resultados del edificio de viviendas Intelligent Quotient (BIQ) en Hamburgo, Alemania, donde por medio de paneles con microalgas que producente biogás, se logra tener la energía que se requiere en este complejo.

Según Lucía Burbano: este edificio de cinco pisos y 15 viviendas situado al sur de Hamburgo posee un sistema por medio del que obtiene su energía a través de 129 fotobiorreactores, que son más que paneles de vidrio de 2.5 x 0.7 metros (m) que contienen y cultivan microalgas alimentadas por bióxido de carbono y otros nutrientes. Las algas proceden del cercano río Elba. Los 200 m2 de paneles con biorreactores se colocaron en las fachadas para aprovechar la luz solar, y que las algas entren en acción creando fotosíntesis, a fin de transformar CO2 en biomasa, la que se almacena en el centro de gestión del edifico para luego convertirse en biogás.

Según los especialistas, estos 200m2 de paneles generan al final del proceso 4,500 KWh al año. Una familia de cuatro integrantes consume cerca de 4,000 KWh al año, por lo que es una excelente alternativa que disminuiría la “huella ambiental” que estamos dejando.

La realidad es que los recursos naturales en el planeta tierra se están consumiendo a una velocidad impresionante. Las grandes empresas, la sobrepoblación, entre otros, son aspectos que hacen cada vez más compleja la habitabilidad y la continuidad de nuestra especie en la tierra, por lo que hoy más que nunca tenemos la obligación de trabajar de manera decidida hacia la migración a nuevas energías, y hacia la diminución de nuestros consumos de productos que no se degradan con facilidad.

Considero que los adultos nos “consumimos” este planeta en escasos dos siglos, por lo que nuestros niños hoy son presente en formación, y futuro en acción, hacia el cambio de mentalidad que necesitamos para alargar la vida del planeta azul. Ojalá que desde ya entendamos la complejidad del tema, ya que si no es hoy, quizás no tengamos un mañana para hacerlo.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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