NO ES CON MARCHAS COMO CAMBIAREMOS LA EDUCACIÓN EN MÉXICO…

Quienes nos dedicamos a la educación no hemos llegado a una conclusión sobre todas las cualidades específicas que debe tener el maestro para los jóvenes del siglo XXI. Lo único seguro, es que el maestro “omnipotente” que se sentía dueño del conocimiento, está fuera de lugar. Ese maestro que dedica su espacio al dictado de fechas y frases con un único punto de vista sobre algo, también esta “mandado a recoger”.

Algún especialista utiliza una buena frase para definir a ese maestro actual: “El docente de hoy debe ser una persona que encuentre un equilibrio entre lo tradicional y lo moderno. Queremos que haya un híbrido de lo que es un profe de ayer con sus valores y uno que articule lo que necesitamos para el mañana”.
Según datos de especialistas educativos en Estados Unidos, un joven que esté en primaria en el 2013, habrá cambiado 14 veces de trabajo cuando tenga 38 años de edad, muchos de esos trabajos hoy no existen.

El cambio que debemos llevar a cabo quienes nos dedicamos a la educación está centrado en entender que los maestros ya no somos transmisores del conocimiento, sino guías de la construcción del mismo. Las fechas, postulados, fórmulas y demás conocimiento que en nuestra época eran memorizados de manera obligada, hoy deben ser utilizados en la aplicación en un problema real, donde lo importante no son los medios para resolver el problema aplicado, sino la conclusión y solución del mismo. Allí está la raíz del asunto:

“Los maestros deben dejar de enfocarse en el objeto del conocimiento, para centrarse en el sujeto del conocimiento. No preocuparse tanto por el teorema de Pitágoras, eso ya está inventado y se puede ver en internet. Lo verdaderamente valioso es la posición del chico frente a ese conocimiento, cómo llegará a ese conocimiento, cuál es su estrategia”.

Ese nuevo maestro debe tener una conexión con el estudiante, que hablen el mismo lenguaje, y cuando digo “lenguaje” no es la jerga sino la forma en que los niños y jóvenes actuales reciben, transmiten y comprenden lo que aprenden.

Las manifestaciones de los maestros en nuestro país debido a la reforma educativa, son la mejor muestra de la gran equivocación en la que está sumido el sistema educativo mexicano, que por cierto lleva varios años en la cola de los resultados académicos en el mundo.

Mientras que otros países centran sus esfuerzos en trabajar en mejoras educativas que los ubiquen en otro nivel (Brasil, Chile, Colombia en nuestro continente. Corea del Sur, Taiwán, Singapur, en otros lugares), en México nuestros docentes abandonan las aulas dejando a los niños sin clases, para sumarse a marchas “sin sentido” por el “vergonzoso” miedo a una evaluación docente, que es la herramienta básica y de inicio, para poder determinar la calidad de quienes hoy conducen la formación de nuestros estudiantes. Todos sabemos que LO QUE NO SE MIDE, NO SIRVE, así que la postura pusilánime de algunos de los docentes de México es demasiado dolorosa, ante un país que requiere de un sistema educativo que funcione a la altura de la economía que maneja.

Ya basta del miedo a que nos evalúen. La medición es la única manera de conocer nuestra realidad para convertirla en el punto de partida de la mejora. Ojalá que estos pseudo maestros lo entiendan, por el bien de la juventud mexicana y del desarrollo del país.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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