LA REFORMA HACENDARIA NO PUEDE ATACAR A LA EDUCACIÓN

Todos hemos visto cómo la educación de México no ha salido bien evaluada en los últimos exámenes internacionales (PISA aplicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). También vimos cómo en los últimos rankings internacionales, nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, salió de la prestigiada lista de las mejores universidades del mundo, dando paso a la también latinoamericana Universidad de Sao Pablo, que hoy se ubica por arriba de nuestra UNAM, en los rankings mundiales y de Latinoamérica.

Este panorama nos debe llamar fuertemente la atención, ya que nuestro país invierte un gran porcentaje (más del 6%) de su PIB (producto interno bruto) en el área educativa, incluso por arriba de muchos países que están en la lista de los 10 mejores del planeta.

Con el inicio del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto las acciones en materia educativa nos llenaron de optimismo; primero con la detención de la corrupta exlíder sindical de los maestros Elba Esther Gordillo y luego con la presentación de la Reforma Educativa y su excelente posición de firmeza frente a los maestros mediocres, que salieron a las calles, oponiéndose por el simplemente miedo a la evaluación de sus capacidades.

Estas medidas nos llenaron de optimismo y esperanza en el camino de llevar a México al lugar que merece; ya que un país con un sistema educativo deficiente está condenado al atraso.

Con gran tristeza, y luego de conocer la propuesta de Reforma Hacendaria hecha por Enrique Peña Nieto, vemos cómo esa primera visión del Presidente en materia educativa se contrapone peligrosamente al proponer en ella el cobro del IVA (impuesto al valor agregado) a la educación. Además del IVA, el Presidente propone el cobro de ISR (impuesto sobre la renta), lo que llevará a más mexicanos a abandonar sus estudios, ya que estos impuestos seguramente se agregarán a los cobros de las colegiaturas en los colegios y universidades.

Este es un duro golpe a la educación, una educación que sigue en “tela de juicio” por sus resultados ante el mundo.

Un país no educado, está condenado a la pobreza y ese punto no parece haberlo visto nuestro Presidente, pues con estas medidas, el retraso educativo de nuestros mexicanos, será inminente. Ojalá que los Legisladores analicen con detenimiento estos aspectos que afectan a la educación, motor del desarrollo del país.

Considero que antes que atacar con este tipo de medidas a la educación, deberíamos generar estrategias que nos ayuden a fortalecer y a desarrollar esta área estratégica del país, como lo están haciendo nuestros competidores en Latinoamérica (Brasil, Chile e inclusive Colombia y Costa Rica) y el mundo entero.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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