EL AGUA, NUESTRO RÍO… SIGUEN ESTANDO OLVIDADOS

El 2013 fue un año atípico en cuanto a las lluvias, pero la realidad es que el tema del agua sigue pendiente en la agenda de nuestros gobernantes.

El abasto de agua en el mundo sigue siendo preocupante, hoy sabemos que cada día 2 millones de toneladas de residuos de alcantarillado y desechos industriales y agrícolas se arrojan a las aguas de ríos y océanos del mundo; 1,8 millones de niños con menos de cinco años -uno cada 20 segundos- mueren cada año por enfermedades causadas por el agua, según un informe de la ONU.

Casi la mitad de los habitantes del planeta no tienen acceso al agua potable, de estos, 280 millones son niños menores de 5 años, y cada año 1,5 millones de niños mueren de diarrea a causa del agua.

En nuestros estado las cosas no son diferentes, ya que además de que la reutilizamos poco, no hemos logrado mantener un equilibrio con el vital líquido. Hace 3 o 4 décadas, el agua brotaba en varios puntos de la ciudad, hace 15 años, teníamos pozos a menos de 100 metros de profundidad, y hoy sabemos que hemos tenido que perforar a más de 500 metros para extraer agua.

Nuestro GRAN río San Pedro, ese que nace en el estado de Zacatecas, en el municipio de Genaro Codina y que atraviesa todo nuestro Estado, con una longitud cercana a los 90 kilómetros, desde su origen hasta su confluencia con el Río Santiago, en Jalisco, está prácticamente olvidado y explotado al mismo tiempo. En ciertas zonas se ha convertido en un basurero y vertedero de desechos de todo tipo, pero al que además se le extrae sin control la arena por parte de varias constructoras, lo que ha generado una desestabilización del río y sus laderas, llevándonos quizás a un grave problema frente a una nueva época de lluvias.

El agua es vital, lo sabemos, por lo que nuestro compromiso con el vital líquido debe ser decidido. Desde mi punto de vista debemos ser mucho más exigentes con el uso y cuidado del agua. Debemos obligar a los desarrolladores inmobiliarios a utilizar todo tipo de aparatos sanitarios ahorradores, a convertir todas nuestras azoteas en captadores de agua para riego, debemos migrar al uso de pavimentos porosos que nos permitan el paso de las lluvias al subsuelo de una manera más eficiente, inclusive pensar en un sistema de pre-pago del agua como lo hace Japón con la luz y que tan grandes ahorros le ha generado; entre muchas otras acciones que ya se llevan a cabo en países desarrollados.

Por otro lado, nuestro GRAN río San Pedro, ese gigante olvidado, debemos revivirlo para el disfrute de las familias. Las ciudades desean tanto un río que las atraviese, que San Antonio en Texas se inventó el suyo, uno artificial. Nuestro GRAN río pudiera ser un enorme parque lineal con restaurantes, diversiones, andadores, pistas. Para esto debemos ser capaces de comprometernos con él, canalizando los desechos sanitarios para tratamiento, antes de ingresar esta agua a su cause. Debemos recuperar su rivera, las plantas nativas, esas que para todos es una “maleza” y que en países desarrollados como Holanda entendieron que esa “maleza silvestre” es la casa de muchas especies a las que hay que cuidar y simplemente dar mantenimiento y orden.

AGUAScalientes, el lugar del agua por su nombre, pero que poco hace por ella, debe migrar a un espacio de convivencia, respeto, reúso y disfrute del vital líquido. Ojalá nos sea tarde cuando entendamos lo delicado del problema, ojalá veamos al tema como prioritario, ya que muchos especialistas nos ven como el lugar de mayor desarrollo industrial y empresarial, pero cuando analizan nuestras amenazas, siempre presentan en primer lugar, el tema del agua.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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