UCRANIA: Un conflicto que no conviene al mundo…

Definitivamente la guerra en la actualidad es el peor error de nuestra sociedad. Algunos países llegan a ella como estrategia para “alimentar” sus economías, otros por orgullo, por religión, entre otros.

Lo que hoy se vive en Ucrania es claro, un país más conocido en el orbe como potencia deportiva, se encuentra divido entre quienes desean seguir cercanos a Rusia y entre quienes desean occidentalizarse.

El problema es complejo, ya que Ucrania es la entrada a Europa, tiene acceso al mar negro, (donde Rusia cuenta con una base naval), y además su territorio está completamente atravesado por los gasoductos de transporte desde Rusia hasta Europa.

La Unión Europea persiste en ampliar su área de influencia buscando integrar a Ucrania, y por el otro lado Rusia, que se niega a perder su cercanía con una de los economías más fuertes de la antigua Unión Soviética.

Lo preocupante del asunto, es que las reacciones de los presidente de Estados Unidos y Rusia hacen pensar de nuevo en una “Neo Guerra Fría”, lo que genera gran escozor en todo el mundo.

La periodista latinoamericano, Juan Gómez Martínez, comenta: “Rusia fue capaz de bloquear la intervención de Estados Unidos y sus aliados en Siria; tiene un papel muy activo en el conflicto entre Israel y Palestina, intervino en la solución

sobre armas atómicas en Irán y adelanta un proceso de negociación con Corea del Norte. Y no es de extrañar que entre sus intereses figure también América Latina según el anuncio reciente del ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, de estar negociando la construcción de bases militares en naciones como Venezuela, Nicaragua y Cuba. Y sin que aún tenga una explicación oficial el sobrevuelo por territorio colombiano de dos bombarderos rusos, en viaje entre Venezuela y Nicaragua”.

Este complejo conflicto que surgió luego del derrocamiento del gobierno prorruso de Víctor Yanukóvich, debido a su gran corrupción, y donde el pueblo ucraniano se promulgó a favor de Europa, le costará bastante caro al país, ya que además de los posibles conflictos bélicos, seguramente tendrá que pagar mucho más por el gas que necesita de Rusia.

Al final de cuentas Rusia no desea alejar el control de esta rica nación que perdió Moscú en el desmantelamiento de la Unión Soviética en 1991, y seguramente llegará hasta las últimas consecuencias; de allí que el discurso del presidente Putin sea desafiante y decidido.

Los países ricos dedican 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza en el mundo, pero gastan 13 veces más en armas y soldados… y yo me pregunto: ¿Contra quien es nuestra guerra? En el mundo más de 1.000 millones de personas pasan hambre cada día, y 3.000 millones viven como cavernícolas al no tener un servicio adecuado de saneamiento… ¿habrá justificación para una guerra?

Ojalá la Razón y también algo de Corazón, primen en los líderes de las potencias para esquivar este posible conflicto, que de llevarse a cabo, seguramente nos traerá más “dolores de cabeza” a un planeta que ya no aguanta más pobreza, desigualdades, conflictos y problemas ambientales.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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