LA SALUD, EL NUEVO TEMA DEL PRESIDENTE

El tema de salud en México se ha venido complicando dramáticamente, ya que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nuestro país sigue siendo el que presenta mayor obesidad en niños, además de que ya sobrepasó a Estados Unidos en cuanto a la obesidad en adultos.

 

El problema de la mala alimentación y la obesidad como consecuencia, nos ha llevado a un gran problema de salud pública, englobado en ciertos grupos de enfermedades: Cardiovascular (Insuficiencia cardiaca, corazón agrandado, varices, embolia pulmonar), Endocrino (Ovario poliquístico, trastorno menstrual, esterilidad), Gastrointestinal (reflujo, hígado graso, cálculos biliares, hernias, cáncer colorrectal), Insuficiencia Renal y Genitourinario (disfunción eréctil, incontinencia urinaria, insuficiencia renal, cáncer), Tegumento (estrías, celulitis, ántrax), Trastornos Musculoesqueléticos (hiperuricemia, inmovilidad, osteoartritis, dolor de espalda), Neurológico (dolor de cabeza, túnel carpiano, demencia), Respiratorio (disnea, apnea obstructiva del sueño, síndrome de hipoventilación, asma), y Psicológico (depresión, autoestima baja).

Es común escuchar que nuestros sistema público de salud está a punto de colapsar, ya que la atención es deficiente, no se cuenta con los medicamentos necesarios y los espacios ya no son suficientes. Según estudios de la OMS, en menos de 2 décadas el sistema de salud mexicano no tendrá la capacidad para atender el numero de pacientes con enfermedades relacionadas a la obesidad.

 

Si bien la obesidad es un tema cultural y de prevención personal, los sistemas de salud terminan absorbiendo los graves problemas generados por esta condición.

Hace unos días escuché con beneplácito las declaraciones del Presidente de México con respecto al tema de salud. Y es que es común que los mandatarios eludan el tema o generen simples paliativos que no resuelven el problema de raíz.

Además de las reformas generadas por el Presidente, ahora se llevará a cabo una gran reforma en salud, denominada: Sistema Nacional de Salud Universal.

Según la Secretaría de Salud, la reforma sería gradual y comenzará a operar con un grupo de enfermedades crónico – degenerativas como la diabetes, corazón, trasplantas renales, hemofilia y VIH – Sida.

La idea de esta reforma es que un paciente pueda ser atendido en el IMSS, ISSSTE, Seguro Popular, o en la Secretaria de Salud Federal o Estatal, lo que le daría la oportunidad al paciente de atenderse en el hospital que mejor le convenga o mayor experiencia tenga en su padecimiento.

La reforma pretende mejorar las instalaciones y la atención llevando al paciente a recibir un mejor trato y mayores servicios sin importar la entidad a la que se encuentre afiliado.

Según las autoridades de salud, la meta es tener mexicanos mas sanos con acceso equitativo a los mejores servicios de salud.

 

La realidad es que el tema de salud contiene muchas aristas complejas y variables que no siempre se pueden controlar, pero el hecho de que el Presidente ponga su mirada en el tema, nos llena de esperanza para un sector que requiere de una reforma integral y profunda, que en el largo plazo asegure la cobertura y calidad que hoy son deficientes. A la reforma habrá que sumar al sistema educativo, buscando educar a los niños y a sus familias en un esquema de capacitación integral en salud, que los lleve a alimentarse y a vivir de una mejor manera.

También habrá que generar un esquema de denuncia integral, buscando que el usuario pueda dar a conocer las irregularidades de la atención, pero con una efectividad inmediata de las autoridades en su accionar.

En definitiva, la salud es el don mas preciado que podemos tener, y que el Presidente esté interesado en ella, nos llena de satisfacción y esperanza.

 

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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