LAS CLAVES PARA TRANSFORMAR A MÉXICO

Transformar a México no es un camino fácil, pero definitivamente necesitamos que la suerte nos lleve a tener un país con menos bondades. ¿Qué significa eso?

México necesita que su petróleo se agote, que los países donde viven nuestros connacionales les prohíban enviarnos dinero, y que nuestras riquezas turísticas desaparezcan… ¿A qué loco se le ocurre esto?

Las bendiciones con que contamos para recibir nuestros principales ingresos (petróleo, remesas, turismo) nos han llevado a ser un país que se ha olvidado de “pensar, crear y luchar”, pues al fin, tenemos dinero haciendo agujeros, estirando la mano o recibiendo turistas.

¿Hasta cuando decidiremos pensar?

 

Suiza, un país sin acceso al mar y sin cacao, posee una de las flotas navieras más importantes del mundo y el mejor chocolate. Singapur, que importa hasta el agua, es ahora una de las economías más fuertes del planeta.

Pareciera que la necesidad obliga al ser humano a utilizar su cerebro para construir otras realidades.

 

¿Qué debemos hacer en México para ser diferentes?

  1. Lo primero que tenemos que lograr es crear un sistema educativo desde la educación básica que potencie la creatividad, el emprendimiento, la resolución de problemas, la toma de decisiones, la honestidad, la ética, la responsabilidad, el trabajo en equipo, todo esto encaminado a una excelencia educativa que nos lleve a ser más competitivos.
  2. Tenemos que ser capaces de dejarnos de quejar de nuestras autoridades y actuar. Nuestros políticos salen de nuestras aulas y son nuestros hijos, así que esto nos obliga a que seamos padres ejemplares para formar los hijos que queremos; esos capaces de transformar al mundo.
  3. Tenemos que entender que la mejor manera de crecer es trabajar juntos, así que esa costumbre de “ocultar las ideas” para que los otros no me la roben, la debemos cambiar por una política de apertura de ideas para que los otros nos complementen y nos lleve a un desarrollo comunitario. México no es y no puede ser, la típica historia del balde lleno de cangrejos que todos se jalan para que nadie suba…
  4. Tenemos que ser capaces de unirnos como sociedad ordenada en la exigencia a nuestras autoridades electas en el cumplimiento de sus deberes y en la construcción de soluciones a las carencias que tenemos. El poder lo tiene el pueblo y no sus gobernantes, el problema es que pareciera que no lo sabemos.
  5. Al final, debemos hacer lo que dice nuestro gran amigo Andrés Oppenheimer: “Tenemos que vanagloriar a nuestros científicos como lo hacemos con nuestros futbolistas. México necesita el chicharito de la ciencia, y éste debe ser reconocido y ensalzado por nuestra sociedad”.

 

El principal activo de nuestro país es su gente, así que tenemos que ser capaces de trabajar por la construcción del México que soñamos. Basta de quejas y disculpas, pues tenemos todo para ubicarnos en el lugar que merecemos.

El primer paso no será fácil, pero deberá ser el reconocimiento de nuestras debilidades, desigualdades e incapacidades, para que con nuestras fortalezas establezcamos el camino del México donde todos soñamos vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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