OTRA VEZ DE LO MISMO…

De nuevo un proceso electoral local, y son diferentes las estrategias de los candidatos para presentarse ante la sociedad y ganarse un lugar en el subconsciente de quines los elegirán en muy poco tiempo.

Carteles, pasacalles, engomados, volantes, en fin, son las estrategias que se utilizan por los candidatos para convencer al pueblo de que su cara es la mas convincente para gobernar o legislar en el próximo periodo.

Es increíble como la ciudad se transforma en estos días, llenándose de imágenes en cada esquina y crucero, con cuidadas fotografías que son logradas por los asesores, que ayudan a encontrar la mejor cara y sonrisa de uno u otro de los competidores. Caras alegres, seriedad en algunos casos, pero todos, buscando su estrategia que convenza en una sola toma, al desprevenido elector.

Definitivamente son miles de pesos los que se invierten en estos procesos; miles de recursos que una vez finalizada la lucha, se recolectan y simplemente se destruyen, poniendo en la basura la felicidad del ganador y las dudas de quien se quedó en medio del camino.

Realmente considero que los procesos electorales en México y en gran parte de Latinoamérica y el mundo, son obsoletos. Pancartas, globos, volantes, etc., son una manera demasiado limitada y estéril de dar a conocer a los contendientes, en un país cada vez más pensante, donde ya no es tan fácil obligar al votante a entregar su decisión por una torta o una despensa, en el mejor de los casos.

Realmente considero que ya es tiempo de modernizar este tipo de procesos buscando limitar la agobiante y contaminante parte visual, enfocándonos en mayor medida en conocer masivamente las propuestas y personalidades de quienes pretenden siempre, mejorar nuestra ciudad.

Debates en Universidades, propuestas educativas callejeras (como la exitosa campaña del Dr. Antanas Mocus para la Alcaldía de Santa Fe de Bogotá, quien no invirtió ni un peso en promocionales visuales, logrando la mayoría de los votantes en entrevistas improvisadas en los camiones de servicio público), visitas a las viviendas directamente por los candidatos y no por sus miles de asistentes, presentaciones equitativas en los medios de comunicación… en fin, muchas ideas pudieran surgir en un nuevo proceso que valore con mayor decencia el intelecto del votante, ayudándonos a olvidar definitivamente esa común idea de que quien mas recursos económicos invierte, es quien seguramente logrará la victoria. En definitiva, menos pesos y mayor profundidad en el conocimiento de las futuras acciones…

Como ciudadanos tenemos una obligación con el país y en este caso con nuestro estado, será pues una labor doblemente interesante descifrar las intensiones de un candidato a través de sus mejores ángulos, y a la vez hacernos de los medios para conocer las propuestas que cada quien expone para llegar a la meta esperada…

Lo que si no nos podemos permitir es la inmovilidad y pasividad de decisión a causa del desconocimiento de las propuestas de los competidores. Es una obligación ciudadana el hacernos de la información que de manera responsable nos lleve a apoyar a quien o quienes consideremos lo mas adecuados para gobernar la ciudad en la que todos queremos vivir.

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