BEBER Y MANEJAR… CON SANCIONES EJEMPLARES

Según datos del CICA (Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones) ocho de cada diez universitarios (universidades públicas y privadas) tienen un consumo habitual de alcohol, esto quiere decir, de una a dos veces por semana, una a dos copas, o más.

Del total de consumidores actuales de alcohol, 48% son mujeres y 52% hombres. Según datos del gobierno, en los años setenta, de cada 10 consumidores de alcohol, 7 eran hombres y 3 mujeres.

 

Como vemos el tema es complejo, ya que no sólo hay más consumo (según datos del CICA) sino que además está prácticamente igual entre hombres y mujeres.

 

Cada fin de semana vemos con profunda tristeza como alguien muere o queda con graves problemas irreversibles a causa de manejar en estado de ebriedad o ser arrollado por alguien que maneja bajo los insumos del alcohol.

Aguascalientes está entre los 5 estados que más fallecimientos tiene a causa de personas que toman la decisión de manejar alcoholizados.

Destrucción de vidas, de familias, de patrimonios, es el resultado de la irresponsabilidad de una sociedad “enferma” que no ha entendido la complejidad del problema.

 

Aún sigo sin entender como alguien puede molestarse con los retenes de revisión o del alcoholímetro. Aún no entiendo como los padres de familia no están al pendiente de sus hijos y no los educan para ser responsables y no manejar bajo el influjo del alcohol.

Muchos países han optado por rigidizar las sanciones contra quienes son detectados manejando después de haber consumido alguna cantidad de alcohol. En Colombia por ejemplo, se están cobrando multas de mas de diez mil dólares (sin posibilidad de fianza) a quien es detectado infringiendo esta ley. Por tal motivo han proliferado diferentes servicios de transporte que apoyan a quien decide tomar y ya no puede manejar. Con medidas como estas, se redujeron los accidentes en casi un 90%.

En nuestro México pareciera que nos “da miedo” enfrentar la realidad. Tomar medidas contundente. Sanciones, cárcel, retiro de licencia de conducción (como en Estados Unidos), retenes, etc., etc. No debiéramos tener mínimos. Una cerveza debería ser sancionada igual que si consumes 10, y manejas. La única manera de resolver este problema es con sanciones drásticas que si no logran resolver el problema de salud, por lo menos logren el miedo a la sanción.

 

Ya basta de tener una sociedad inconsciente. Ya basta de más familias destrozadas por la irresponsabilidad de un joven o un adulto que decidió manejar en un estado impropio.

Aguascalientes es punta de lanza en muchas líneas que nos llenan de orgullo, ojalá que tomemos el “toro por los cuernos” para enfrentar este grave problema de salud pública y de mortalidad que nos recuerda la vulnerabilidad de los seres humanos. Por un lado los padres de familia que deben educar mejor, con cimientos más fuertes. Un gobierno que debe ser estricto y decidido a cumplir con sanciones serias y determinantes, y una sociedad consumidora que tendrá que entender que tomar o no, es una decisión personal, pero que por ningún motivo se debe atentar contra quienes nada tienen que ver con las propias decisiones.

rectoria@ucuauhemoc.edu.mx

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