SOBRE LA MERCANTILIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR

Según un estudio del Canadian Scholarship Trust Plan, en el 2030 los profesionales vivirán una transformación propia de un mundo conectado a la red. Las personas vivirán en un ambiente totalmente diferente al de hoy, por lo que los sistemas educativos en el mundo tendrán que adaptarse a fin de formar a los profesionales necesarios. Según el estudio, para el 2030 necesitaremos de las siguientes profesiones: Expertos en Nostalgia, Telecirujano, Experto en Recuperación de la naturaleza, Diseñador Especializado en Basura, Expertos en Simplicidad, Asesor en Salud, Terapeuta para el Final de la Vida, Diseñador de Nuevas Habilidades en Videojuegos, Consejero de Robots, y Remixer de Medios.

Como podemos observar, la transformación de nuestro planeta nos obligará a la formación de especialidades muy diferentes a las que hoy tenemos para nuestros estudiantes, por lo que el reto será enorme, y mucho más para países como el nuestros donde la educación superior se ha convertido en un “mar de dudas” en cuanto a la calidad y efectividad de sus educandos, lo que nos ha llevado a una pérdida de competitividad con los principales países del mundo.

Para nadie es un mito que México no vive su mejor momento en cuanto a su sistema educativo. Por un lado la educación básica ha salido muy mal librada en los exámenes internacionales, principalmente en PISA, donde llevamos más de una década ocupando el último lugar entre los miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), y por el otro, una educación superior que se ha mercantilizado de manera vulgar en todos los estados de la república. Una mercantilización que quizás ha impactado hasta nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, pues de ser la mejor universidad de Latinoamérica por décadas, hoy cede este honroso lugar a la Universidad de Sao Pablo y a la Universidad Católica de Chile, pasando nuestro UNAM al lugar número 7, según rankings internacionales.

Lo triste de esta historia es que pareciera que al gobierno no le preocupa este gran retroceso y pérdida de competitividad, pues antes de presionar a las universidades para mejorar sus estándares, las autoridades educativas siguen autorizando la apertura de nuevas pseudo-universidades (por no usar el término: patito) privadas, que invaden las ciudades con programas mediocres a muy bajo costo engañando al estudiantado y a una sociedad que es la que termina sufriendo la incorporación al mercado de profesionistas mal preparados que no logran encajar en un sistema económico, que cada vez nos exige mayor adaptación, creatividad, y conocimiento; habilidades que las pseudo-universidades no otorgan a sus estudiantes.

Es una pena esta mercantilización de la educación superior. Es lamentable ver que cada mes se abra una nueva universidad es un local que antes funcionaba como hotel, oficinas, bodega, tienda y hasta en talleres…

Es cierto, nuestras autoridades tienen gran culpa en esta “catástrofe educativa”, pero nosotros la sociedad, también la tenemos, pues apostar por formar a nuestros hijos en este tipo de instituciones simplemente por un tema económico, es ser parte del juego macabro de destrucción de un país que lo que más necesita es que su gente se forme de la mejor manera para estar a altura de los países con los que tenemos que competir diariamente.

 rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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