CALIDAD Y EMPRENDIMIENTO, EL CAMBIO URGENTE EN MÉXICO

Estoy convencido de que la única manera de cambiar la economía de un país pobre como el nuestro, es por medio de la educación y el emprendimiento.

Alguien podría decir que si México invierte casi el 6 por ciento del PIB  en educación, ¿Por qué los malos resultados?

¿Por qué si cada presidente electo de México apuesta por un monto mayor de recursos para emprendedores, a que se debe que no generemos las empresas que se requieren?

En cuanto al tema educativo, la respuesta es clara, un sindicato muy complejo totalmente desproporcionado en sus acciones, y un gobierno incapaz de poner orden a fin de exigir la capacitación constante y los resultados que se esperan. Un empresariado “conforme” que no ha decidido involucrase en el tema educativo, y una sociedad que no ha logrado convertir a la educación en un tema social y de objetivo único, como motor de crecimiento y desarrollo.

En definitiva, la educación en México va por un camino, y la economía por otro; así de simple.

El otro tema es de enfoque.

¿Hasta cuándo nos daremos cuenta de que dar recursos a quienes sueñan con ser emprendedores pero no cuentan con ninguna formación en ello, es en casi todos los casos (8 de cada 10 empresas cierran sus puertas en menos de dos años de vida), tirar el dinero?

Es imposible que si tú sales del sistema de educación básico y de educación media superior sin ningún conocimiento financiero (el sistema educativo de México está centrado en formar empleados), se pretenda que en 4 o 5 años de universidad se inculque el amor y el conocimiento por los negocios… eso definitivamente es una utopía.

Los países que han apostado a la calidad educativa y al emprendimiento como motor de crecimiento y desarrollo han entendido que el segundo ítem se inculca en la temprana edad. Según la revista Forbes, “para que nuestra sociedad global desarrolle soluciones a problemas acuciantes en un mundo impulsado por la tecnología y en un constante cambio, necesitamos revisar cómo nos capacitamos con habilidades para hacer lo que las maquinas no pueden hacer: ser emprendedores, independientes y con una visión estratégica para ser creadores motivados.

Esto comienza cambiando la forma en la que los estudiantes, especialmente los más jóvenes, aprenden”.

Para varios investigadores norteamericanos, el emprendimiento debe enseñarse en los niños por medio del juego: “El mundo en que vivimos ya no se ordena por la eficiencia industrial o la repetición, sino todo lo contrario: la imprevisibilidad. Pero seguimos educamos para las fábricas – educando a la gente a que pierdan su creatividad, como decía Sir Ken Robinson -, mientras que los empresarios de hoy en día necesitan habilidades “changemaking” que incluyen la empatía, la comunicación, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y la resolución imaginativa de problemas”.

El camino para cambiar nuestra realidad es por medio de la educación y el emprendimiento, la buena noticia es que ambos pueden estar unidos. Un solo esfuerzo, eso sí, centrado, con objetivos claros y con una estructura en los diferentes niveles educativos.

Esta es la clave del desarrollo que nuestro país necesita para cambiar su realidad, ser incluyente y abatir las dolorosas desigualdades que hoy vivimos.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

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