Aylan Kurdi… ¿Seremos capaces de entender?

Siempre he creído que en los últimos 200 años nuestras generaciones acabaron con este planeta en 3 aspectos fundamentalmente: El medio ambiente (para nadie es un mito que a nuestro planeta lo mantenemos sostenido con “dos hilitos”), el tema valoral (hoy somos capaces de “pisotear” al que sea con tal de conseguir nuestros objetivos), y la repartición de la riqueza (los 85 hombres más ricos del mundo tienen lo mismo que 3.500 millones de personas).

El tema migratorio es quizás el problema “de moda” para nuestro planeta. Hace unos días nos llenamos de dolor al ver la imagen de un pequeño de origen sirio, quien yacía muerto a la orilla del mar de Turquía en la playa Ali Hoca Burnu.

Este niño (Aylan Kurdi) quien sobrevivió con su hermano y padres a las bombas y a la guerra desatada por el Estado Islámico en Siria, terminó ahogado tratando de buscar un futuro diferente en Europa.

La barca inflable en la que viajaban la familia de Aylan y otros refugiados sirios partió de la península de Bodrum (suroeste de Turquía) con destino a la isla de Kos. Pero jamás llegó a su destino. Junto al pequeño sirio murió su hermano, Galib (de 5 años), su madre, Rihan Kurdi (de 35 años) y un joven de 18 años. El padre de la familia Kurdi, Abdulá, comentó: “Las manos de mis dos niños se escaparon de las mías, intentamos quedarnos en el bote, pero el aire disminuía. Todo el mundo gritaba en la oscuridad. Yo no lograba que mi esposa y mis hijos oyeran mi voz”.

Esa misma noche, otro bote colapsó, muriendo 8 personas, entre las que se encontraba un bebé de tan solo 8 meses de nacido.

El tema de la migración en el mundo es complejo, si bien Siria ahora se ha convertido en el centro de atención, basta con analizar lo que le sucede cada día con nuestros compatriotas mexicanos que buscando el “sueño americano” cruzan la frontera norte, encontrando en muchos casos la muerte.

Otro punto complejo es África, el continente negro que por muchos años ha vivido en contante conflicto que obliga a muchos de sus habitantes a optar por un mejor futuro fuera de él… o lo que tristemente esta sucediendo en la frontera entre Colombia y Venezuela, donde el Presidente Maduro ha decidido sacar a los colombianos de su territorio acusándolos injustamente de actividades ilegales.

Lo más triste del tema es que los países ricos, esos que dedican 100 mil millones de dólares por año para aliviar la pobreza en el mundo, pero que gastan 13 veces más en armas y soldados, hoy se “hacen de la vista gorda” pues los países involucrados en los temas de migración, no representan un “buen negocio” para ellos.

El mundo está loco, es la verdad. 1.050 millones de personas en el planeta hoy no van a comer. El Estado Islámico ha obligado a la migración de millones de personas en el mundo. Presidentes como el señor Maduro, destruyen la vida de sus pueblos… y hoy tenemos al magnate ridículo, ignorante, arrogante, y amenazante Donald Trump, queriendo agravar la situación de millones de personas que sudan cada día, fortaleciendo la economía de Estados Unidos para buscar un futuro mejor.

¿Hasta cuando entenderemos? ¿Qué tiene que pasar en el planeta para que tomemos conciencia?

Desde mi punto de vista la única opción de cambio que tenemos es por medio de nuestros hijos. Hoy más que nunca deben conocer la realidad del mundo en que viven desde la temprana edad. Solo así entenderán el gran compromiso que tienen por la construcción de un planeta diferente, ese planeta que nos regalaron y que con total desfachatez, hemos venido destruyendo día a día.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx