“RETO DEL PASECITO” DE COCAÍNA… Seguimos perdiendo la batalla.

Para nadie debiera ser un mito que la guerra contra el tráfico y consumo de estupefacientes, la estamos perdiendo como país.

Día a día seguimos apareciendo en el ámbito mundial como el principal distribuidor de drogas ilícitas, además de que ya nos hemos convertido en “medianos” consumidores.

Según el CICA (Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones), 7 de cada 10 jóvenes universitarios en Aguascalientes han probado drogas ilícitas en su vida, y 9 de esos 7 lo hicieron porque sus amigos les dijeron que lo hicieran. Las drogas más recurridas en nuestro Estado son la marihuana, la cocaína y las drogas químicas.

Muchos son los esfuerzos que como sociedad hemos venido realizando para evitar o disminuir el consumo, pero lastimosamente los avances son poco significativos.

Hoy con gran tristeza vemos cómo nuestros jóvenes han “socializado” el consumo como algo que los hace sentir “cool, de moda”.

Basta con ver la nueva campaña: “reto del pasecito” de cocaína que se ha vuelto viral en las redes sociales por parte de jóvenes mujeres pertenecientes a un status

social alto de México, quienes por medio del hashtag #retodelpasecito, invitan a sus contactos a través de Facebook a aspirar cocaína y a subir el video a la red social, además de seguir retando a sus amigas.

Personalmente considero que los cimientos de una sociedad se forjan en el hogar. La familia es el centro que fortalece a los jóvenes en dos aspectos fundamentalmente: El saber tomar decisiones aceptando las consecuencias de lo que se decide, y la capacidad de asumir riesgos, pero siendo capaz de medir los resultados de lo que se asume.

En la actualidad la mayoría de los padres de familia han olvidado que en la formación de los hijos, está su futuro. Un futuro exitoso no lo construye un “excelente colegio” por caro que este sea. No lo forman las universidades; no lo construyen los amigos, ni el internet.

Un joven necesita de su familia como motor de crecimiento y acercamiento a los problemas y situaciones más complejas que vivirá.

Lastimosamente los padres hemos optado por llenar los vacíos de formación con cuestiones materiales que los hacen insensibles e incapaces de valorar lo verdaderamente importante de la existencia.

Es lamentable que consumir cocaína se vuelva un reto de nuestra juventud en las redes sociales.

Yo quisiera saber dónde se encuentran las familias de estas jovencitas, que ya todo el país conoce…

Ojalá entendamos que ninguno de nuestros hijos se encuentra exento de caer en las garras del “monstruo de 7 cabezas” que son las drogas ilícitas.

Ojalá entendamos que sólo la unión familiar, el diálogo, la confianza y el involucramiento REAL con nuestros hijos, es quizás el único camino que tenemos para combatir este flagelo que cada día crece y crece más, en nuestro país.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx