¿CÓMO CAMBIAR A MÉXICO?

Muchas cosas nos encantan de México, su cultura, gastronomía, playas, su gente… pero también existen aspectos que nos atrasan y nos llevan a seguir sumidos en la pobreza, la desigualdad y la violencia.

La corrupción (el principal problema de este país), la pésima distribución de la riqueza, la falta de oportunidades, el sistema educativo, entre otros, son los aspectos que hacen de México un país que no ocupa el lugar que debiera en el mundo.

¿Qué hacer? ¿Cómo se cambia a México?

Corea del Sur logró en algunas décadas cambiar radicalmente su economía y desarrollo, pasando de un ingreso per cápita de 100 dólares al año, a poco más de 30 mil dólares en la actualidad.

¿Qué hizo este país? Básicamente dos cosas: Mejorar su sistema educativo en todos los niveles además de invertir mucho más en investigación, y apostar al emprendimiento como una cultura social.

México debiera hacer algo similar, pues si bien somos culturas completamente diferentes, nuestro país se soporta en un sistema educativo que a la luz de las evaluaciones internacionales está saliendo pésimamente mal.

Además, México invierte cada año 3 mil millones de pesos en 26 fondos de inversión para emprendedores, pero de cada 10 empresas apoyadas, 8 cierran en los primeros dos años, y una más, al tercero, así que estamos desperdiciando gran parte de esos fondos de inversión, pues no generan el desarrollo y los empleos que se pretenden.

Desde mi punto de vista si México decidiera mejorar radicalmente su sistema educativo, debería hacer las siguientes acciones:

-       Invertir 10 veces más en ciencia y tecnología. Actualmente somos el país que menos invierte de la OCDE (0,47% del PIB). Debemos ser capaces de “explotar” la creatividad e ingenio de nuestra gente, con apoyos directos a proyectos innovadores que generen riqueza.

-       Cambiar el sistema educativo actual centrado en el conocimiento, y migrarlo a la persona. Finlandia lo ha llevado de esta manera con excelentes resultados.

-       México invierte más del 5 por ciento del PIB en educación, pero de esa cantidad, más del 90 por ciento se va a gasto corriente (nóminas). Debemos equilibrar el gasto 50 – 50. Una parte en nóminas, y lo demás en nuevos programas y capacitación.

-       Tener un mejor control y una mayor exigencia con los sindicatos.

-       Llevar a la educación inicial, a los docentes más capaces, incluso con doctorado. Los 5 primeros años de un niño son fundamentales para lo que queremos cimentar en el futuro adulto.

-       Frenar urgentemente la mercantilización de la educación superior.

-       Unirse los empresarios, las familias y el gobierno para desarrollar un sistema educativo que sea el resultado de las necesidades reales de México.

La segunda acción importante, el emprendimiento, es simple. Nuestro sistema educativo por 15 años nos forma para ser empleados, por lo que emprender en México se vuelve un tema muy complejo para el grueso de la población, de allí los desastrosos resultados en el desarrollo de nuevos negocios.

Para resolver este punto, debemos introducir a lo largo del sistema educativo un modelo de emprendimiento que fortalezca el espíritu emprendedor (valores) y el pensamiento empresarial (empresa) para buscar romper el paradigma, y sembrar la semilla en nuestros estudiantes que los lleve a que en el futuro sea tan fácil para ellos abrir una empresa, a como lo es para nosotros elaborar un currículum.

México es grande, su gente es maravillosa. Necesitamos construir el México que soñamos. Ya dejémonos de quejar de quienes nos gobiernan. Somos más de 100 millones de personas que día a día se levantan con el sueño de vivir en un México mejor; y ese México lo debemos construir todos, en cada una de nuestras acciones día a día.

rectoría@ucuauhtemoc.edu.mx