LAS CLAVES PARA TRANSFORMAR A MÉXICO

Transformar a México no es un camino fácil, pero definitivamente necesitamos que la suerte nos lleve a tener un país con menos bondades. ¿Qué significa eso?

México necesita que su petróleo se agote, que los países donde viven nuestros connacionales les prohíban enviarnos dinero, y que nuestras riquezas turísticas desaparezcan… ¿A qué loco se le ocurre esto?

Las bendiciones con que contamos para recibir nuestros principales ingresos (petróleo, remesas, turismo) nos han llevado a ser un país que se ha olvidado de “pensar, crear y luchar”, pues al fin, tenemos dinero haciendo agujeros, estirando la mano o recibiendo turistas.

¿Hasta cuando decidiremos pensar?

 

Suiza, un país sin acceso al mar y sin cacao, posee una de las flotas navieras más importantes del mundo y el mejor chocolate. Singapur, que importa hasta el agua, es ahora una de las economías más fuertes del planeta.

Pareciera que la necesidad obliga al ser humano a utilizar su cerebro para construir otras realidades.

 

¿Qué debemos hacer en México para ser diferentes?

  1. Lo primero que tenemos que lograr es crear un sistema educativo desde la educación básica que potencie la creatividad, el emprendimiento, la resolución de problemas, la toma de decisiones, la honestidad, la ética, la responsabilidad, el trabajo en equipo, todo esto encaminado a una excelencia educativa que nos lleve a ser más competitivos.
  2. Tenemos que ser capaces de dejarnos de quejar de nuestras autoridades y actuar. Nuestros políticos salen de nuestras aulas y son nuestros hijos, así que esto nos obliga a que seamos padres ejemplares para formar los hijos que queremos; esos capaces de transformar al mundo.
  3. Tenemos que entender que la mejor manera de crecer es trabajar juntos, así que esa costumbre de “ocultar las ideas” para que los otros no me la roben, la debemos cambiar por una política de apertura de ideas para que los otros nos complementen y nos lleve a un desarrollo comunitario. México no es y no puede ser, la típica historia del balde lleno de cangrejos que todos se jalan para que nadie suba…
  4. Tenemos que ser capaces de unirnos como sociedad ordenada en la exigencia a nuestras autoridades electas en el cumplimiento de sus deberes y en la construcción de soluciones a las carencias que tenemos. El poder lo tiene el pueblo y no sus gobernantes, el problema es que pareciera que no lo sabemos.
  5. Al final, debemos hacer lo que dice nuestro gran amigo Andrés Oppenheimer: “Tenemos que vanagloriar a nuestros científicos como lo hacemos con nuestros futbolistas. México necesita el chicharito de la ciencia, y éste debe ser reconocido y ensalzado por nuestra sociedad”.

 

El principal activo de nuestro país es su gente, así que tenemos que ser capaces de trabajar por la construcción del México que soñamos. Basta de quejas y disculpas, pues tenemos todo para ubicarnos en el lugar que merecemos.

El primer paso no será fácil, pero deberá ser el reconocimiento de nuestras debilidades, desigualdades e incapacidades, para que con nuestras fortalezas establezcamos el camino del México donde todos soñamos vivir.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

¿DROGADICTOS SOCIALES? UNA ESTUPIDEZ

Desde hace varios años algunos rectores de las principales universidades de Aguascalientes hemos declarado la guerra a quien hemos denominado: “El Monstruo de 7 Cabezas”, las drogas.

 

Por medio del CICA (Consejo Interuniversitario Contra las Adicciones) desde hace más de una década nos hemos unido a fin de cambiar el paradigma del consumo de drogas en estudiantes universitarios. La política antes de la creación del CICA era que de ser detectado un consumidor en una universidad, se le expulsaba, lo que generaba un rechazado social.

Posterior a la fundación del CICA, la política ha sido incluyente, buscando siempre la reintegración a la sociedad por medio de un trabajo profesional de los involucrados (familia y consumidor), con la guía de un especialista en el tema.

 

Según datos de nuestro organismo, siete de cada diez jóvenes universitarios (instituciones públicas y privadas) han probado drogas en su vida, sin que quiera decir que sean adictos, pero 9 de cada 10 lo hicieron porque sus amigos los llevaron a hacerlo… así que el dealer muchas veces se encuentra cercano a nuestros alumnos.

 

Hace unos días tuve una gran discusión con dos investigadores “reconocidos” de Aguascalientes quienes se han empeñado en pugnar por la legalización de las drogas asumiendo que en cuestión de consumo de drogas ilegales existe una diferenciación, entre el consumidor de drogas social y el consumidor de drogas adicto. Que reverenda estupidez.

Para quienes hemos estado cerca de casos de jóvenes consumidores de drogas (en cualquier grado), y hemos podido constatar la destrucción de sus vidas, es increíble que alguien se atreva a hacer una aseveración como esta.

 

Para estos investigadores, el alcohol es igual que las drogas ilícitas, pues en el consumo de alcohol existe el “mala copa” (alcohólico – adicto) y el social… Desde mi punto de vista, es imposible hacer una comparación como ésta, ya que las consecuencias y el grado de degradación de un consumidor de alcohol a uno de drogas ilícitas, es completamente diferente.

 

Definitivamente “socializar las drogas” es el PEOR camino que una sociedad puede llevar a cabo, pues las consecuencias en cuanto a la salud pública, son desastrosas.

 

Otra de las tesis de estos investigadores es que el combate del gobierno al tráfico de drogas ha dejado miles de muertos (más de 60 mil en el gobierno de Calderón), y que en el país únicamente mueren al año cerca de 1000 adictos, lo que explica la necesidad de legalizarlas… otra estupidez.

Una cosa es la guerra contra las drogas la cual seguramente se acabaría si se legalizan, pero otra muy diferente es el tema de los consumidores. La experiencia de varias naciones nos muestra  que haciendo legal las drogas, el consumo crece de manera exponencial, como ocurrió en Holanda, donde las autoridades han aceptado el grave error que fue legalizar casi todas las drogas.

En definitiva, el tema es complejo y cuenta con muchas aristas, pero aceptar que un consumidor de drogas ilícitas puede ser un simple “consumidor social”, es una de las aberraciones más grandes; aberración que de ser aceptada por nuestra sociedad, seguramente nos llevaría a la destrucción de miles de vidas en nuestra nación.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

¿CÓMO ESCOGER UNA UNIVERSIDAD?

En la economía globalizada el capital intelectual es el principal activo de un país, por lo que muchas naciones están apostando por mejorar sus sistemas educativos. México no ha sido la excepción, la reforma educativa promovida por el Presidente de México justamente busca mejorar la educación, con maestros competentes y que puedan ser evaluados constantemente, a fin de garantizar la calidad de formación hacia los estudiantes.

 

Los cambios educativos tardan décadas, lo sabemos, pero no por eso hay que dejar de hacerlos, ya que México definitivamente ha perdido muchos escalones en comparación con los sistemas educativos de los países que son nuestra competencia en el tema económico.

 

La educación superior de nuestro país desde mi punto de vista, se encuentra en “tela de juicio”, y es que si bien contamos con reconocidas universidades que nos enorgullecen, bien es cierto que también pululan una gran cantidad de peuso-universidades avaladas por las autoridades educativas, que dejan mucho que desear, pero lo peor de todo, es que engañan a los estudiantes con una formación MEDIOCRE que seguramente les cerrará las puertas del sector económico llevando a sus egresados a subemplearse o a engrosar la crecida lista de desempleados del país.

 

Para quienes nos dedicamos a la educación superior seria es bien sabido el costo de formación por cada estudiante; es imposible formar integralmente y con calidad a un joven cobrando las cantidades que acostumbran estas pseudo-universidades.

La mejor herencia que una familia puede darle a sus hijos es la educación, y muchas veces el optar por una educación mediocre y de bajo costo los condena a un fracaso en su desarrollo profesional.

Los padres de familia deben ser muy “astutos” a la hora de buscar las opciones educativas de sus hijos. Casi siempre “lo barato sale caro”, por lo que como familia debemos hacer un gran esfuerzo para lograr una educación que asegure un éxito a los hijos en el largo plazo.

Muchas veces los padres no saben como escoger una universidad, es fácil, simplemente deben:

-       Revisar y comparar los planes de estudio. Hoy deben ser por competencias (aprender haciendo).
-       Comparar las instalaciones específicas de una carrera en las universidades que ofrecen una oferta similar.
-       Conocer el porcentaje de egresados laborando de la universidad que se desea.
-       Revisar que las instalaciones lleven al joven a una formación integral (académica, social, deportiva y cultural).
-       Conocer las certificaciones nacionales e internacionales de la institución.
-       Conocer el porcentaje de maestros de tiempo completo de la institución.
-       Conocer si la universidad en cuestión genera conocimiento por medio de procesos que fomenten la investigación.

El mejor regalo que un padre puede dar a su hijo es su educación, no olvidemos que el conocimiento es el principal valor que podemos tener, y una educación mediocre los puede llevar a un fracaso anunciado.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

JUGÁRSELA POR MÉXICO

Un grito más de independencia para un país que lucha y lucha por crecer, mejorar y dar mejores oportunidades a sus habitantes.

Un año más de gritar: VIVA MÉXICO, con todas las fuerzas y con la esperanza de vivir en un país mejor.

Jugársela por México es el verdadero sentido de estas festividades. Más allá del grito, la fiesta, el descanso y las celebraciones, se encuentra el compromiso de todos por renovar nuestros “votos” con un país que requiere del trabajo de cada uno de sus habitantes.

México es mágico, incognito, inesperado muchas veces, pero también grande y líder. México sigue siendo la punta de lanza del continente, por encima del crecimiento de Brasil y el ordenamiento de Chile; nuestro país es en quien todos ponen la mirada en la región, quizás por que siempre damos de que hablar, o por ser el gran vecino del norte, o por nuestra grandeza histórica y presente… México grande, por su historia, su arquitectura, sus recursos naturales, su turismo, sus mares, su geografía, su petróleo… por encima de todo, por su GENTE.

Jugársela por México es definitivamente luchar por la construcción de un país mejor, con mejores oportunidades. Jugársela por México es luchar y luchar por encima de los sistemas y sus gobernantes.

Hoy nuestro país nos exige menos crítica a lo que tenemos y un mayor trabajo, valorando el gran país que somos.

Necesitamos de ciudadanos comprometidos con su país, capaces de dejar de lado los partidos y sumar por quien nos gobierna. Capaces de ver las maravillas de México y sus dolores también, pero con las ganas de cimentar las bases del México que soñamos.

Jugársela por México es entender que debemos ser capaces de trabajar en equipo; que debemos ser éticos, responsables, honorables y puntuales. Debemos ser capaces de ser leales, sensibles al dolor del otro, ya que una sociedad que pierde la capacidad de sentir el dolor del otro, está perdida.

México necesita que su gente crea en él, en su grandeza, en sus instituciones muchas veces violentadas por intereses personales.

México necesita que cada uno de sus ciudadanos sea incorruptible, en lo grande y lo pequeño. Hoy el país requiere que volvamos a las bases de la confianza, de la enseñanza como motor de crecimiento.

Dejemos de lado las críticas destructivas a nuestros gobernantes. Más bien seamos capaces y hábiles para construir desde cada una de nuestras realidades el país que soñamos. ¿Será difícil? Por supuesto que SÍ. Pero no por ello hay que dejar nuestro futuro en manos de otros o de las casualidades. Cada quien somos responsables de nuestro entorno inmediato y ese entorno si es nuestra responsabilidad cambiarlo.

Para quienes somos padres de familia el compromiso es mayor, ya que por medio de nuestros hijos debemos inculcar los valores y los ideales del país que soñamos, ese que quizás no hemos sido capaces de construir, pero que hemos querido siempre.

Que este nuevo grito nos permita decir: ME LA JUEGO POR MI PAÍS.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

LA SALUD, EL NUEVO TEMA DEL PRESIDENTE

El tema de salud en México se ha venido complicando dramáticamente, ya que según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) nuestro país sigue siendo el que presenta mayor obesidad en niños, además de que ya sobrepasó a Estados Unidos en cuanto a la obesidad en adultos.

 

El problema de la mala alimentación y la obesidad como consecuencia, nos ha llevado a un gran problema de salud pública, englobado en ciertos grupos de enfermedades: Cardiovascular (Insuficiencia cardiaca, corazón agrandado, varices, embolia pulmonar), Endocrino (Ovario poliquístico, trastorno menstrual, esterilidad), Gastrointestinal (reflujo, hígado graso, cálculos biliares, hernias, cáncer colorrectal), Insuficiencia Renal y Genitourinario (disfunción eréctil, incontinencia urinaria, insuficiencia renal, cáncer), Tegumento (estrías, celulitis, ántrax), Trastornos Musculoesqueléticos (hiperuricemia, inmovilidad, osteoartritis, dolor de espalda), Neurológico (dolor de cabeza, túnel carpiano, demencia), Respiratorio (disnea, apnea obstructiva del sueño, síndrome de hipoventilación, asma), y Psicológico (depresión, autoestima baja).

Es común escuchar que nuestros sistema público de salud está a punto de colapsar, ya que la atención es deficiente, no se cuenta con los medicamentos necesarios y los espacios ya no son suficientes. Según estudios de la OMS, en menos de 2 décadas el sistema de salud mexicano no tendrá la capacidad para atender el numero de pacientes con enfermedades relacionadas a la obesidad.

 

Si bien la obesidad es un tema cultural y de prevención personal, los sistemas de salud terminan absorbiendo los graves problemas generados por esta condición.

Hace unos días escuché con beneplácito las declaraciones del Presidente de México con respecto al tema de salud. Y es que es común que los mandatarios eludan el tema o generen simples paliativos que no resuelven el problema de raíz.

Además de las reformas generadas por el Presidente, ahora se llevará a cabo una gran reforma en salud, denominada: Sistema Nacional de Salud Universal.

Según la Secretaría de Salud, la reforma sería gradual y comenzará a operar con un grupo de enfermedades crónico – degenerativas como la diabetes, corazón, trasplantas renales, hemofilia y VIH – Sida.

La idea de esta reforma es que un paciente pueda ser atendido en el IMSS, ISSSTE, Seguro Popular, o en la Secretaria de Salud Federal o Estatal, lo que le daría la oportunidad al paciente de atenderse en el hospital que mejor le convenga o mayor experiencia tenga en su padecimiento.

La reforma pretende mejorar las instalaciones y la atención llevando al paciente a recibir un mejor trato y mayores servicios sin importar la entidad a la que se encuentre afiliado.

Según las autoridades de salud, la meta es tener mexicanos mas sanos con acceso equitativo a los mejores servicios de salud.

 

La realidad es que el tema de salud contiene muchas aristas complejas y variables que no siempre se pueden controlar, pero el hecho de que el Presidente ponga su mirada en el tema, nos llena de esperanza para un sector que requiere de una reforma integral y profunda, que en el largo plazo asegure la cobertura y calidad que hoy son deficientes. A la reforma habrá que sumar al sistema educativo, buscando educar a los niños y a sus familias en un esquema de capacitación integral en salud, que los lleve a alimentarse y a vivir de una mejor manera.

También habrá que generar un esquema de denuncia integral, buscando que el usuario pueda dar a conocer las irregularidades de la atención, pero con una efectividad inmediata de las autoridades en su accionar.

En definitiva, la salud es el don mas preciado que podemos tener, y que el Presidente esté interesado en ella, nos llena de satisfacción y esperanza.

 

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

¿QUÉ DEBE SABER UN NIÑO A LOS 4 AÑOS?

Todos debemos saber que el éxito económico de un país radica en la calidad de su sistema educativo. Un sistema eficiente y bien coordinado desde el preescolar hasta la universidad. México es el país que más invierte en educación en Latinoamérica (arriba del 6%) mucho más que China o Singapur, y sus resultados dejan mucho que desear, ya que desde hace más de una década estamos en el último lugar de las pruebas académicas PISA aplicadas por la OCDE.

El problema de nuestro sistema educativo es que definitivamente está mal enfocado. En múltiples análisis entre los sistemas educativos de México y Finlandia se ha encontrado que la diferencia radica en que el sistema educativo mexicano está centrado en el conocimiento mientras que el sistema educativo en Finlandia está centrado en la persona. En México buscamos llegar a los mejores resultados académicos por encima de los niños. No importa si un niño llega al colegio “buleado” o con hambre o víctima de exclusión, o no sabe trabajar en equipo, debe aprender y lograr buenos resultados, ya que solo así el “colegio” puede exhibir en su acceso que es el mejor del estado o del país, en una u otra prueba… o debido a que si los resultados son buenos, el docente va a ganar mucho más.

En Finlandia es diferente, para ellos es mucho más importante trabajar la autoestima, el trabajo en equipo, la puntualidad, la mediación, el respeto, la ética, el trabajo colaborativo, etc., etc., ya que para ellos, un SER HUMANO FORTALECIDO llega más fácil al conocimiento. Si un niño sabe que no es bueno en matemáticas, tendrá la capacidad de levantarse de su silla y buscar a un compañero que sí sea bueno y decirle: yo soy bueno en biología y tú en matemáticas, trabajemos juntos…

 

Tristemente el sistema educativo centrado en el conocimiento y nuestra sociedad competitiva nos ha llevado inclusive a exhibir a nuestros niños como trofeos frente a otros. Es común ver a una u otra señora que comenten que sus bebés de 4 años (o inclusive 3) ya sepan contar hasta 100, conocer los planetas, escribir sus nombres y apellidos, o reconocer las capitales del mundo…

OJO: la infancia no debe ser una carrera que arroje a niños perdedores y ganadores.

¿Qué debe saber un niños a los 4 años?

Para la pedagoga Alicia Bayer un niño de esta edad debe conocer:

  • Debe saber que lo aman por completo, incondicionalmente y en todo momento.
  • Debe saber que está a salvo, y además como mantenerse a salvo en lugares públicos. Debe saber que tiene que fiarse de su instinto cuando conozca a alguien, y que nunca tiene que hacer algo que le parezca inapropiado, se lo pida quien se lo pida.
  • Debe saber reír y utilizar su imaginación. Debe saber que no pasa nada por pintar el cielo de color naranja o dibujar gatos con 6 patas.
  • Debe saber lo que le gusta y tener la seguridad de que se le va a dejar dedicarse a ello. Si no le apetece nada aprender los números, sus padres tienen que darse cuenta de que ya los aprenderá, casi sin querer, y dejar que en cambio se dedique a las naves espaciales, los dinosaurios, a dibujar, o a jugar en el barro.
  • Debe saber que el mundo es mágico y él también. Debe saber que es fantástico, listo, creativo, compasivo y maravilloso. Debe saber que pasar el día al aire libre haciendo collares de flores, pasteles de barro, y casitas de cuentos de hadas es tan importante como aprender los números. Mejor dicho, mucho más.

 

Como podemos ver, el camino al “conocimiento a ultranza” no es el adecuado para formar mejores y más exitosas personas. Hoy tenemos el gran compromiso de formar MEJORES SERES HUMANOS que logren sus objetivos y sueños, y quizás de esta manera y como recompensa,  logremos mejores resultados académicos cuando nos comparen con los países con los que hoy competimos.

 

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

LA CHARLATANERÍA EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR

El único camino que un país tiene para mejorar sus ingresos y hacerlos más equitativos, es el de la educación; así nos lo han demostrado muchas economías en el mundo, es especial las de varios países asiáticos.

 

México acumula varios millones de pobres, más del 50 por ciento de su población según datos de la OCDE, por lo que es prioritario estructurar un sistema educativo que en el largo plazo nos lleve a convertirnos en un país con mayores ingresos y mucho mejor distribuidos.

 

El primer paso debe encaminarse a construir un sistema educativo articulado en sus diferentes niveles, desde el maternal hasta la universidad. Debemos determinar las principales vocaciones del país que en la actualidad son el petróleo, el turismo y la industria automotriz, y las secundarias, a fin de generar procesos educativos que en el mediano plazo fortalezcan las áreas de las que dependemos.

 

Es increíble que si hoy nuestros ingresos provienen en primer lugar del petróleo, no contemos con diferentes instituciones que desarrollen tecnología de extracción por ejemplo, o sistemas que mejoren alguna parte del proceso; o como en el caso del turismo, donde no tenemos apoyos decididos para fortalecer las áreas educativas que fortalezcan esta industria. Recordemos que desde hace 10 años, la matricula de alumnos en las universidades en las áreas afines al turismo, ha disminuido de manera considerable. También pasa algo similar en la industria automotriz, ya que en México únicamente el 12 por ciento de los alumnos se encuentran estudiado una ingeniería, mientras que en China son el 77 por ciento, por tener una referencia.

 

El otro tema relevante es el relacionado con la calidad educativa. En educación superior en Aguascalientes por ejemplo, contamos con casi 40 universidades (se sabe que hay 4 más en trámite de apertura ante a SEP), muchas de las cuales no cuentan con la formación académica que requerimos para competir en el mundo globalizado al que pertenecemos. Nos hemos llenado de universidades que forman “light”, a alumnos “light” que aspiraran a ganar un salario “light” para un mundo mediocre. Esa es la verdad. Mientras no contemos con un sistema educativo fuerte y exigente difícilmente seremos lo suficientemente competitivos que requerimos para transformar a México. Debemos promovernos por que nuestras autoridades educativas tomen cartas en el asunto asumiendo su responsabilidad de manera enérgica y tajante y cerrar el paso a estas “pseudo-universidades” que lo único que hacen es engañar a quien no pudo ingresar a las universidades públicas.

Hoy más que nunca la sociedad debe proclamarse por una excelencia educativa, que forme a nuestra juventud con las herramientas necesarias para enfrentarse y ser líder en el mundo complejo que hoy vivimos.

Hoy requerimos de más UNIVERSIDADES (investigación, instalaciones, formación integral, maestros de tiempo completo, intercambios, formación personalizada, vinculación, deporte, cultura, labor social, calidad avalada por terceros, etc.)  y menos centros educativos de enseñanza superior (económicos, mediocres, masivo, bajos salarios, malas instalaciones, maestros sin experiencia, nulo seguimiento, etc., etc.) los cuales están convirtiendo a varias profesiones en verdaderos “invernaderos de desempleados”.

 

La buena educación cuesta, tanto en una UNIVERSIDAD PRIVADA como en una PÚBLICA, la diferencia está en que en la privada los jóvenes son los que hacen el esfuerzo; pero lo importante es que la sociedad sea selectiva a la hora de decidir la formación educativa de sus hijos, ya que tanta “charlatanería” de la educación superior nos podría llevar a un México con mayores carencias a las que hoy tenemos.

rectoría@ucuauhtemoc.edu.mx

EL MUNDO EQUIVOCADO EN QUE VIVIMOS

El tema de la violencia en el mundo es bastante complejo y extraño para una sociedad moderna que dice ser “civilizada”. Si bien en el mundo no hay un consenso definitivo para determinar los elementos que componen a una sociedad civilizada, sí se concuerda en que son siete los principales: Seguridad, Atención Médica, Acceso a Alimento y Agua, Refugio, Sistema Gubernamental y Leyes, Educación y Libertad.

Lo triste es que en los ideales de una sociedad civilizada no aparecen aspectos tan importantes como Igualdad, Límites Aceptables entre Quienes más y menos Tienen, Sistemas de Mediación de Conflictos, y un Sistema de Inclusión de Culturas Diferentes.

Hoy parece que el único camino para resolver las diferencias entre los países y las ideas es por medio de las armas, tal como lo vemos con el actual conflicto entre Ucrania y Rusia, o entre palestinos e israelíes. También tenemos “escaramuzas” entre las dos Coreas, o entre Estados Unidos y los grupos disidentes en Irak.

No se diga lo que pasa en África con el tema sin fin de la discriminación entre etnias…

O en nuestro continente, la guerra de nuestro gobierno contra los grupos al margen de la ley, o los constantes comentarios desafiantes de Argentina al Reino Unido por el tema de las Malvinas, o la guerra de más de 60 años en Colombia entre los grupos terroristas guerrilleros y el gobierno de este país.

En la actualidad, los países desarrollados gastan 100.000 millones de dólares “aliviando” la pobreza en el mundo, pero invierten 13 veces más en armas y soldados. En América Latina estamos invirtiendo en armamento y soldados, más de 50.000 millones de dólares por año, lo que se convierte en un absurdo para un mundo que ya no soporta más conflictos y división entre las personas.

 

Nuestro planeta necesita de un sistema de integración diferente al de demostrar quien es el más fuerte, y este camino se encuentra totalmente relacionado con la educación.

Hoy en Japón han desarrollado un sistema educativo básico que lleva a los niños a conocer la religión, la cultura, los sistemas de gobierno, como parte de un mundo global, dejando de un lado el nacionalismo y la aceptación de que los sistemas de administración del país donde se nace, son los mejores.

En Colombia han estado trabajando decididamente en lograr que los guerrilleros de las FARC entreguen las armas y para ello han desarrollado un proceso de reinserción social de los combatientes. La presidencia de la República de este país ha decidido apoyar a 2.785.000 personas afectadas directa o indirectamente por el conflicto con becas para educación superior a fin de tratar de ingresar al mayor número de personas al sistema productivo legal de este país. De hecho, la Universidad Cuauhtémoc Sede Colombia está trabajando con la Presidencia de este país sudamericano en un sistema educativo ex profeso que colabore en el gran proceso de reinserción de excombatientes y afectados.

 

Definitivamente este planeta debemos cambiarlo; considero que son pocos los años que nos quedan para revertir los daños, quizás irreparables, que le hemos hecho a nuestro planeta azul. Ojalá que cada quien tengamos la responsabilidad de hacer algo para transformar. Muchas veces creemos que el único camino que tenemos de cambio, es invirtiendo grandes recursos económicos, y lo que no nos damos cuenta, es que éste planeta lo que necesita para empezar, es que le otorguemos una simple sonrisa a quien se nos cruza en el camino.

rectoria@ucuauhtemoc.edu.mx

LA FELICIDAD COMO OPCIÓN DE VIDA

Cada día nos levantamos con noticias negativas de lo que vive nuestro “mundo mágico”: guerras, desigualdades, pobreza, cambio climático, narcotráfico, secuestros, muertes y dolor… dolor por todo el mundo. Dentro de un panorama así de complejo, quizás la felicidad sea un estado inalcanzable para los habitantes. Hablo de felicidad y no de los satisfactores que nos generan ciertas acciones.

Desde la perspectiva de la filosofía se entiende que la felicidad es el sumo bien o bien objetivo al que tiende el ser humano como ser racional.

El bien objetivo… y tan llenos y rodeados de mal en que vivimos.

Hay quienes trabajan en la felicidad como un objetivo claro, tal es el caso de  Sangay Zan, del Reino de Bután, un país ubicado al norte de la India. Este país ha definido el indicador de Felicidad Nacional Bruta. “El Índice Bruto de Felicidad es una búsqueda desde hace unos 40 años en el país. El principio es que la aspiración de todas las personas es ser feliz. Así tratamos de asegurar que los planes o programas de desarrollo tengan ese ideal. La meta: crear condiciones que hagan a la gente feliz”.

El gobierno de Bután ha incorporado estos principios en el sistema educativo y cada práctica socioeconómica debe estar orientada en ese sentido. Están conscientes de que la tarea no es fácil. “No reclamamos ser el país más feliz del mundo, tenemos desafíos y hay cosas que no son perfectas, no podemos asegurar la felicidad de la gente, porque es una condición de cada individuo, de su mente, pero como gobierno y responsables de las políticas, sí podemos crear un ambiente que permita eso”.

¿Los resultados para este país? Habrá que esperar, por lo pronto no son los únicos que están trabajando en ello.

Algunos países en el mundo están optando por lo que denominan Felicidad Industrial, planteando que el salario es solo una motivación de corto plazo. La premisa de este concepto es la de divertirse trabajando.

Una gerente de una empresa que incluye la felicidad dentro de los objetivos de sus empleados, comenta: “La gente cree que prestar un buen servicio es cumplir con entregar un producto con las características ofrecidas y a tiempo. Eso no es cierto, eso simplemente es cumplir con lo que el cliente pagó, nosotros creemos que el valor agregado con los clientes es ofrecerles más allá de lo que compró o lo que esperaba, en eso estamos trabajando, y solo se logra teniendo trabajadores felices con lo que hacen”.

Algunas de estas empresas han demostrado rendimientos 4 veces más altos que los que tenían antes de implementar estas políticas.

Un caso reconocido a nivel latinoamericano fue el de la empresa de enseñanza del inglés OpenEnglish. Ellos fueron pioneros en crear el cargo de Director de Felicidad, a cambio de tener un Director de Recursos Humanos, con el fin de posicionar la cultura del optimismo. Esta decisión la tomaron porque consideran que una persona feliz tiene menos probabilidades de atraer conflictos, estará menos estresada y por ende será más productiva.

A nivel mundial existe un fenómeno llamado Happyshifting, una tendencia para que las personas sean felices en su trabajo especialmente entre jóvenes emprendedores, optimistas, pero sobre todo con la capacidad de elegir objetivos a largo plazo sin importar el sacrificio económico con tal de conseguir la felicidad.

En definitiva, la felicidad es una decisión personal; es un estado al que unos aspiran y otros dejan por anteponer el “ajetreo” del día a día.

La realidad es que este mundo complejo solo cambiará a partir de proponernos ser diferentes. Hasta el cansancio nos hemos demostrado que el camino del individualismo y la tristeza nos está llevando a la construcción de un mundo que no es en el que todos soñamos vivir.

LOS VALORES COMO ESTRATEGIA DE CAMBIO

Desde hace algunos meses hemos visto en las redes sociales imágenes de añoranza sobre los juegos de infancia de quienes nacimos entre 1960 y 1980; canicas, “bebeleche”, “changai”, “quemados”, salto de cuerda, “matatena”, “las escondidas”, el trompo… juegos que hicieron parte de nuestra niñez y que hoy se han cambiado básicamente por los videojuegos y la televisión.

Estas publicaciones muestran una niñez más auténtica, más sana, más feliz. Y es que hoy a nuestros niños los hemos llevado a la individualización que ha generado el exceso de tecnología.

Estamos de acuerdo en que la tecnología nos ha llevado a desarrollarnos mucho más y a tener la información al instante, pero el tener niños con menos interacción social y más individualismo seguramente producirá  una sociedad diferente; mejor o peor, no lo sabemos, pero seguramente, diferente.

Lo que sí debe ser una constante en la formación de los jóvenes es la parte valoral. Entendiendo valoral como un código de lógica global de sentido común, y quizás no como un código religioso.

La construcción y fortalecimiento de los valores en una labor que debe ser parte obligatoria en cada una de las familias, ya que un joven con unos cimientos fuertes en valores, seguramente lo llevarána un futuro exitoso, independiente de la profesión u oficio que decida realizar en su vida.

Lo cierto es que le hemos fallado al mundo en el tema valoral. Cada día vemos con gran dolor la realidad en que vivimos y que hace parte de una culpabilidad compartida por la aceptación de lo que hoy vive nuestro planeta.

Duele mucho la corrupción de México. Nos duele el cambio climático como consecuencia de un supuesto “desarrollo” industrial. Nos duele la pobreza (en México según la OCDE, existen 70 millones de personas con algún grado de pobreza), pero más nos duele, la exagerada desigualdad entre ricos y pobres. Duelen los muertos por la guerra contra el narcotráfico. Duelen los miles de muertos de la Franja de Gaza (una guerra desigual, muy desigual, donde pierden los más pobres); duelen los 284 pasajeros (80 niños) del avión de Malaysia Airlines, derribado hace unos días sobre territorio ucraniano, lo que definitivamente fue un vil asesinato.

Duelen las constantes bombas en Bagdad, duele la inconciencia ecología de China y Estados Unidos, duele la pobreza a la que el Socialismo del Siglo XXI ha llevado a un país rico como Venezuela. Duelen los muchos de nuestros jóvenes víctimas de las drogas, el alcohol y los desórdenes alimenticios… duele y duele y seguirá doliendo. Pero es tarea de quienes somos padres de familia que este dolor les llegue a nuestros hijos, que lo entiendan, que pongan los pies en la tierra, porque una sociedad que pierde la capacidad de sentir el dolor del otro, está completamente perdida.

Hoy más que nunca tenemos la obligación de fortalecer a nuestros hijos en valores. Tenemos la obligación de “romperles la burbuja” para que conozcan el mundo que los adultos construimos, ya que sólo así pasarán de ser las victimas de la historia a convertirse en los protagonistas de la construcción del mundo donde todos soñamos vivir.