Sin un Plan de Vida… ¿A QUIÉN CULPAMOS?

Desde hace algún tiempo nuestro capital intelectual ha estado perdiendo valor en comparación con algunos países del mundo. Cada vez más profesionistas asiáticos, por ejemplo, siguen obteniendo importantes cargos en las multinacionales que trabajan en nuestro país debido a la poca competitividad que presentan gran parte de los egresados de nuestras universidades.

Ya es común escuchar a los Rectores de las instituciones de educación superior quejarse por las deficiencias con las que llegan los jóvenes a sus aulas, teniendo que hacer un alto en la instrucción universitaria, en el mejor de los casos, para reforzar los conocimientos básicos que debieran tener los educandos para optar por una profesión.

Y es que nuestro sistema educativo sigue teniendo fuertes carencias las cuáles han quedado evidenciadas en los exámenes internacionales en los que participamos. Hoy la educación mexicana pareciera estar desarticulada entre los diferentes niveles educativos, ya que es común ver a Rectores reclamar por las deficiencias de los Alumnos a los Directores de Preparatorias, quienes a su vez culpan de la mala formación a los dirigentes de las Secundarias, y estos a su vez, “lloran” por la calidad de los niños que vienen de la Primaria, y los últimos, terminan por señalar que el trabajo en los Kínderes no es el adecuado… por supuesto que los Directores de Preescolar deben buscar a quien culpar, por lo que aseguran que los Padres de Familia ya no quieren comprometerse con la formación de sus hijos… al final de cuentas quien pierde es el país, ya que los jóvenes pasan varios años estudiando en un esquema desarticulado de simple instrucción que no logra entender las habilidades individuales del joven, y mucho menos, desarrollar el plan de vida que requerimos para insertarnos con facilidad en el mundo laboral.

La realidad es que la instrucción de un niño debe iniciar en el hogar, esto no tiene duda. La casa es el lugar donde se forjan los valores y se estructura el primer paso de un joven, pero definitivamente los colegios debieran trabajar en desarrollar esquemas de aprendizaje que garanticen el reconocimiento de las habilidades de los estudiantes, a fin de potencializarlas y encaminarlas en la búsqueda de un plan de vida que les ayude en la escogencia segura de una profesión, y por supuesto, ampliar el abanico de posibilidades en cuanto a la inserción en el mundo laboral, que al final de cuentas es quien mide las capacidades de todos los seres humanos.

México está sumamente urgido de mejorar la calidad educativa de sus estudiantes, por lo que es responsabilidad de los colegios trabajar de manera coordinada (dejando atrás las culpas de unos y otros) a fin de que el cambio en los niveles educativos no implique un giro en el rumbo, sino más bien la oportunidad de reforzar las habilidades particulares de cada estudiante a fin de hacerlas más fuertes.

Ya basta de esa formación tradicional tipo manada donde los jóvenes son únicamente números para sus autoridades. Ya es tiempo de darle el valor a la persona, a sus capacidades y deficiencias. Hoy más que nunca nuestros maestros se convierten en piezas fundamentales de la interacción con los estudiantes, ya que debemos pasar de tener simples instructores, a contar con guías que sepan leer a cada uno de los de su grupo, buscando entender no únicamente sus estilos de aprendizaje y sus habilidades, sino también la problemática emocional que hoy viven los estudiantes, a fin de poder apoyarlos y “soportarlos” en el camino que estructura del plan de vida de cada individuo.

LA LISTA FORBES. Hoy duele más que nunca

Hace unos días la famosa Revista Forbes emitió desde su lujoso edificio de la quinta avenida en New York su informe sobre los hombres más ricos del planeta. Como era de esperarse nuestro compatriota el señor Carlos Slim Helú aparece en el tope como el hombre más rico del planeta con una fortuna cercana a los 53.500 millones de dólares cantidad equivalente al 8% del Producto Interno Bruto de México. El hombre que gana 700 dólares por segundo es seguido en esta lista por el filántropo estadounidense William Gates quien acumula 53.000 millones de dólares. Lo que parece increíble es que en esta lista de los 10 más ricos aparezcan 4 multimillonarios de países subdesarrollados (Carlos Slim, los hindúes Mukesh Ambani y Lakshmi Mittal, y el brasileño Eike Batista.

Si bien la fortuna de Ingeniero Slim ha sido ganada con tenacidad y esfuerzo trabajando desde los 7 años vendiendo dulces y a los 12 comprando acciones del Banco Nacional de México, verdaderamente es increíble que aparezca como el hombre más rico del mundo cuando nuestro país ya acumula más de 70 millones de pobres… siendo aún más preocupante que en la “lista Forbes” aparezcan 12 mexicanos.

Desde mi punto de vista resulta insultante para el grueso de la población que nuestro país siga presentando una desigualdad de distribución de recursos tan evidente, que responde a nuestra aceptación de esta política neoliberal mundial que hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres.

A finales de los 80´s en la lista Forbes aparecía como el más rico del planeta el narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria con una fortuna de cerca de 5.000 millones de dólares, y hoy, 20 años después, el más rico aparece con 53.500 millones de dólares… ¿Qué tal?

Para Julio Boltvinik investigador del Colegio de México la lección para los 12 mexicanos de la lista es que “la solución a la violencia no es el blindar sus automóviles, sino una mayor distribución de la riqueza”.

Y es que esta desigualdad traducida en pobreza hoy se convierte en México en el “caldo de cultivo” óptimo para la delincuencia. Hoy los grupos al margen de la ley cuentan con 70 millones de posibles combatientes vulnerables al camino de las armas ante la imposibilidad de contar con lo básico para sobrevivir y desarrollarse.

Ojalá que nuestros “12 billonarios” entiendan la realidad del país en el que viven y de una vez por todas tomen la batuta hacia la búsqueda de un equilibrio que le de un crecimiento “lógico” a nuestro país.

Año con año los índices de pobreza en México aumentan con la complacencia de nuestras autoridades… Ojalá las decisiones de nuestros gobiernos buscaran frenar el dolor que hoy viven millones de familias en el país. La lista de los “Americanos” hoy termina por ahondar el dolor que se siente en un país que lo tiene todo para unos pocos, y unas “migajas” para las mayorías.

DOS TERREMOTOS. Resultados muy diferentes.

Tal parece que la naturaleza se ha ensañado con nuestra América Latina. Por un lado la destrucción generalizada que vivió el pueblo haitiano que a pesar de haber recibido de manera inmediata la ayuda de muchos países, aún ve difícil el camino de reconstrucción y búsqueda de la normalidad que vivían antes del remesón de la naturaleza. Si bien los edificios se irán levantando con relativa calma debido a la pobreza del país, lo difícil será olvidar el miedo y horror que se vivieron durante los segundos del impresionante terremoto.

Hoy es el pueblo chileno quien clama por la ayuda mundial, situación que seguramente retardará el ingreso de este país sudamericano al primer mundo. Hasta hace poco la economía y los avances del pueblo chileno nos hacían pensar que este país sería el primer país latinoamericano en ingresar al círculo del Primer Mundo en un corto tiempo. Hoy Chile es ejemplo para América Latina por ser el único país de la región que ha sido capaz de reducir la pobreza desde un 43% de la población a un 13% en las últimas dos décadas, ojalá que este doloroso percance no retrase el objetivo planteado por los gobernantes chilenos de ingresar al Primer Mundo antes de acabar la presente década.

Si bien estas dos tragedias fueron bastante diferentes por la magnitud y destrucción generada, la realidad es que en dos meses estos dos terremotos pasaron a la lista de los movimientos sísmicos más fuertes y devastadores de la historia.

Si realizamos un análisis comparativo de los dos terremotos encontramos importantes diferencias. Por un lado el de Haití fue de 7,7 grados en la escala de Richter con por lo menos 217 mil muertos, cifra que al final de la remoción de escombros pudiera estar superando los 300 mil fallecimientos, mientras que el de Chile, que fue de 8,8 y según expertos 50 veces más fuerte que el de la isla, las víctimas fatales identificadas son 452. Este terremoto chileno estuvo muy cerca de convertirse en el más fuerte de la historia de este país, superado únicamente por el de la localidad de Valdivia que en 1960 dejó cerca de 3 mil muertos.

Y es que mientras en Haití las construcciones son en base a cemento y arena, y levantadas por sus habitantes con poco control de las autoridades y sin el seguimiento de normas antisísmicas, en Chile las cosas son bastante diferentes, ya que las construcciones son las mejor preparadas del mundo para este tipo de tragedias naturales, situación que quedó plenamente comprobada con el terremoto vivido hace unos días.

Al final de cuentas vemos que la dimensión de estas dos catástrofes estuvo directamente relacionada con la planeación que ambos países tuvieron con respecto a este tipo de acontecimientos.

Cada día nuestro planeta se ve más agresivo contra los seres humanos y sus construcciones; y es que el último siglo de supuesto “desarrollo” vino a dar al traste con el equilibrio natural, el cual ha comenzado a cobrarnos la factura pendiente. Quizás los gobiernos de países desarrollados ya tengan sus estrategias para minimizar el impacto de este tipo de percances, lo interesante sería saber si nuestro México hoy se encuentra preparado para recibir una situación como la vivida en nuestra capital no hace mucho tiempo. Yo realmente considero que es tiempo de analizar nuestra estrategia ante situaciones de este tipo; como primer paso sería conveniente revisar si a nuestros ingenieros se les obliga a construir con un código de construcciones sismo resistentes, ya que por lo menos en nuestro Aguascalientes, aún no se hace.

EL FUTURO DE AGUASCALIENTES NOS EXIGE MADUREZ POLÍTICA

Después de las discusiones, destapes prematuros y los dimes y diretes, por fin se aclara el panorama de los candidatos para la gubernatura de nuestro Estado.

Atrás quedaron las conjeturas, promesas y falsas esperanzas, para por fin conocer en definitiva a los contendientes que lucharán por obtener la “máxima silla” del Estado. Tal parece, y me remito a conjeturas personales, que la contienda definitiva estará entre los candidatos del Partido Acción Nacional y el Partido Revolucionario Institucional.

Por un lado Carlos Lozano del PRI, un político tradicional de gran conocimiento y capacidades, y por el otro, Martín Orozco Sandoval del PAN, un buen hombre joven de interesante trayectoria, con ideas diferentes a lo tradicional.

Hoy el electorado hidrocálido tendrá el tiempo suficiente de analizar a cada contendiente a profundidad, buscando entender sus estrategias y las soluciones propuestas para resolver los problemas que hoy agobian al Estado, y que valga la pena aclarar, no son nada diferentes a la realidad de nuestra República mexicana.

Si bien en nuestro México las maquinarias políticas siguen teniendo una fuerza importante en las decisiones electorales, yo realmente considero que nuestro Estado debiera ser pionero en una “madurez democrática”, olvidándonos por un instante del color de nuestros amores para pasar a la elección de la persona, de las ideas. Hoy nuestras intensiones debieran migrar a un análisis concienzudo de la persona a fin de ejercer nuestro derecho al voto por quien consideremos pueda resolver con eficacia y honestidad los problemas que nos aquejan.

La realidad es que los partidos los hacen las personas, y no siempre sus directivos escogen a los candidatos idóneos para la gran responsabilidad, por lo que desde ahora los ciudadanos debemos tener la capacidad de conocer, analizar y desmenuzar las propuestas de quienes aspiran a gobernarnos por los próximos años.

Esperemos que los candidatos cuenten con la responsabilidad necesaria para centralizar sus campañas en las estrategias y propuestas, dejando a un lado las descalificaciones de la vieja política que antes de lograr buenos dividendos para los agresores, terminan por aburrir y “hastiar” a los electores.

Para estas elecciones estoy seguro que contaremos con ciudadanos más comprometidos con el voto, más analíticos y exigentes con sus candidatos. Pero también Aguascalientes espera contendientes maduros que olviden las viejas campañas centradas en encontrar el defecto del otro antes que las propias virtudes. Ojalá nuestro Aguascalientes cuente con la madurez política que se merece un Estado que siempre ha sido punta de lanza a nivel nacional. Ojalá que estas elecciones rompan las estadísticas de apatía; ojalá que este proceso se colme de propuestas e ideas que nos lleven a sentar las bases de un Estado que en el largo plazo se ubique en los estándares que todos esperamos.

Hoy Aguascalientes se merece contendientes que luchen con fuerza y empeño por sus ideas, pero con la madurez necesaria para que el día definitivo, se acepte con honorabilidad el resultado, demostrando que los principales intereses son con la sociedad y no con los compromisos adquiridos.

EL PERIODISMO QUE HOY BUSCAMOS

Definitivamente nuestro país atraviesa por una situación de inseguridad que día a día se hace presente en todos los medios de comunicación. Muertes, “levantones”, asesinatos, masacres, en fin, son las notas que muchos periodistas nos presentan crudamente para informarnos de lo complejo de la situación.

Yo realmente considero que el tema de seguridad no es únicamente un asunto de los gobernantes. La seguridad la combatimos todos, unidos y decididos, a fin de no permitir el caos en el que hoy hemos caído. Por un lado las autoridades con sus estrategias bien planteadas para el combate, y nosotros, los ciudadanos, con la denuncia como arma para facilitar el trabajo de quienes nos gobiernan. En este proceso existe un actor de suma importancia para acrecentar o proponer en el tema de seguridad en México: el periodista. Este personaje tan importante para conocer lo que vivimos día con día toma un papel de vital importancia como elemento informativo y motivador de una sociedad que necesita comprometerse con su comunidad.

Si bien México se merece ciudadanos dignos y buenos seres humanos, también, y hoy más que nuca, requiere de periodistas con características muy especiales:

Hoy necesitamos periodistas que amen la paz y detesten la guerra. Ya basta de corresponsales de guerra. Hoy más que nunca México necesita corresponsales, pero de paz.

Necesitamos que se muestre la horrible verdad de la violencia, con decencia, con delicadeza, pero con fortaleza.

Que no valoren los datos fuertes y las cifras, más que a las víctimas. Porque quienes mueren también son madres, novios, hijos, personas con sueños, sean del bando que sean.

Que nunca pierdan el sentido de lo esencial por alcanzar la primicia.

Hoy necesitamos periodistas con un alma de hierro para enfrentar la realidad que viven de cerca, pero con un corazón abierto para buscar la paz que hoy se aleja.

Hoy necesitamos de superhombres que entiendan la violencia con inteligencia y mesura; no nos sirven los pusilánimes y acobardados.

Hoy más que nunca México necesita de seres inteligentes que no atropellen a las víctimas en su dolor, con cámaras y micrófonos.

Hoy necesitamos periodistas estudiosos, intelectuales, buenos lectores y analíticos, que nunca pongan los medios de comunicación al servicio de los delincuentes.

Necesitamos de periodistas intachables en su vida personal, social y espiritual. Hombres que puedan equivocarse como seres humanos, pero nunca con intención. Seres que sepan reconocer el error y con la estrategia para resarcir el mal causado.

Por nuestro actual andar, México requiere de periodistas excelentes, no buenos y mucho menos mediocres.

¿CÓMO EXPLICAR LO QUE VIVIMOS?

Las cosas no han iniciado bien para nuestro país en este 2010. Por un lado la crisis económica de las familias se ha agudizado con la puesta en marcha de los nuevos impuestos que afectan directamente la posibilidad de consumo de nuestra sociedad.

Por otro lado, seguimos con una violencia atroz, creciente y cada vez más preocupante, donde como ciudadanos vemos que nuestro gobierno pierde día con día la batalla con una delincuencia que no admite tregua. Recordemos que tan solo en Chihuahua tenemos cerca de 300 asesinatos en lo que va del año.

Al complejo panorama, se suma el dolor que causan las extrañas inundaciones (digo extrañas, por la época en la que estamos), donde miles de personas perdieron lo poco que tenían, sumando un mayor dolor a lo que ya vive nuestro agobiado país.

Un tema que debe llenarnos de preocupación, es el surgido con el jugador americanista Salvador Cabañas, ejemplo de tenacidad, esfuerzo, dedicación y compromiso. Un hombre que día con día se preparaba para generar diversión a un pueblo mexicano que requiere a gritos de espacios de convivencia familiar, buscando olvidar por 90 minutos, los dolores del diario acontecer.

¿Qué decir a los niños para explicar lo que sucedió? ¿Cuál será el camino para presentar a los pequeños seguidores del América que su ídolo ya no está en las canchas?  ¿O las los jóvenes de otros equipos, que el insistente atacante ya no juega? Esta increíble situación se presenta diariamente en los periódicos del mundo mostrando a nuestro país como “tierra de nadie”, desnudando ante el mundo la imposibilidad de nuestro gobierno para actuar.

Diariamente mueren en México un número considerable de personas a causa de la delincuencia y la intolerancia. Este jugador no es más importante que los estudiantes que murieron al norte del país en una masacre impresionante, pero definitivamente estos ejemplos y los muchos que vivimos (quedando una gran mayoría en la impunidad), nos develan la realidad que hoy atraviesa nuestro México.

¿Cuál será el camino?, realmente no lo sé, pero de lo que si estoy completamente seguro es que mientras México siga acumulando esta dolorosa pobreza (hoy ya nos acercamos a 70 millones de pobres), el dolor y la falta de oportunidades serán el excelente “caldo de cultivo” para que los grupos delincuenciales enfilen a un sinnúmero de luchadores dispuestos a dar su vida por los ingresos, así en el camino terminen por entregar “su alma al diablo…”

Hoy es tiempo de  que nuestras autoridades se decidan por un trabajo a largo plazo que ayude al país a salir de este complejo panorama. Ya es tiempo de hablar menos para pasar a una estrategia nacional incluyente, que busque el desarrollo de todos los habitantes sin importar su nivel socioeconómico. Ya basta de políticas que solo benefician a los monopolios, ya basta de reformas mediocres y al vapor que solo terminar por acrecentar los problemas del país.

Hoy México necesita y se merece gobernantes que entiendan de fondo el problema que atravesamos para que solo desde allí, podamos renacer hacia ese país diferente en el que todos soñamos vivir.

Casos de bala con Jugadores

México, 25 Ene (Notimex).- El futbolista paraguayo Salvador Cabañas se convirtió el día de hoy, en una víctima más de un ataque con balas, en esta ocasión la agresión se llevó a cabo en la Ciudad de México.

Durante la madrugada de este lunes (05.am), Salvador Cabañas, delantero guaraní del club América recibió un balazo en la frente, durante una riña en el centro nocturno denominado Bar Bar, ubicado en Insurgentes Sur, col Florida, al sur de la Ciudad.

Tras el lamentable incidente, el delantero fue ingresado al Hospital Los Angeles, al parecer y según versiones de un paramédico, en el trayecto el futbolista iba conciente. Cabañas fue intervenido quirúrgicamente a las 08:10 de mañana aproximadamente.

Sin embargo, el oriundo de Asunción, considerado como uno de los mejores delanteros extranjeros que ha tenido México, no es el primer futbolista en sufrir este tipo de agresión, al menos cinco jugadores más se suman a la lista de esta lamentable situación.

En 1975, falleció el mexicano Octavio “Centavo” Muciño, ídolo del Cruz Azul, el jugador murió en un trágico incidente provocado por una pelea en un bar de Guadalajara, en ese entonces militaba con el ‘Rebaño Sagrado’, recibió un balazo y murió tres días después.

En ese mismo año, su compatriota Jaime López, zaguero del Chiverio se vio involucrado en una balacera en la ciudad de Guadalajara, recibió 15 impactos y falleció.

En el 2008, David “Magic” Mendoza, futbolista de Atlas, Chivas y Cruz Azul, fue baleado en el municipio de Zapopan por sicarios mientras viajaba en su automóvil.

El año pasado, Ramón Estrella, masajista del Pachuca perdió la vida luego de recibir cuatro impactos de bala a la salida de un restaurante al sur de la capital hidalguense.

A nivel internacional, uno de los casos más sonados fue el del colombiano Andrés Escobar, quien participó junto con su selección en el Mundial de 1994, donde marcó un autogol, fue trágicamente asesinado en las afueras de una discoteca de Medellín, por Humberto Muñoz Castro, quien le propinó 12 disparos.

Asimismo, hace apenas unas semanas, el representativo de Togo fue otra de las víctimas al recibir un ataque con ametralladoras previo a su primer partido de la Copa Africana de Naciones, en el cual fallecieron dos integrantes del cuerpo técnico.

ENTRE LO ABSURDO E IRREAL: Un futuro diferente

Lo absurdo sigue apoderándose de  nuestro hermano pueblo haitiano. Cada día vemos con mayor tristeza la situación tan compleja que ahora vive el país caribeño. Miles de muertos, caos, destrucción general y un número impresionante de damnificados.

La religión principal de Haití es católica, pero no es desconocido para ninguno que este pueblo es constante seguidor de vudú, una mezcla de hechicería y magia negra, por lo que muchos paracientíficos exponen que el invocar a espíritus malignos ha hecho que la isla atraiga la pobreza, desastres, ignorancia, violencia y destrucción… se ha llegado a comentar que este terremoto es una consecuencia del cobro de un “pacto con el diablo” que se llevó a cabo para lograr su independencia de Francia. ¿Historias?, ¿leyendas? Cada quien sabrá de que árbol se cobija.

Desde mi muy particular punto de vista la pobreza que hasta hoy impera en el país es debido al hombre, y a su obsesión desenfrenada por la riqueza. Recordemos que hasta el siglo XVIII por ejemplo, Haití abastecía el 75% de la azúcar mundial.

Hoy podemos observar desde el aire que Haití es un país totalmente deforestado (en un 98%), el agua ya escasea, lo que ha complicado el crecimiento de este lugar.

Antes del terremoto, el 80% de la población haitiana era pobre, además con una esperanza de vida de 50 años, muy por debajo de la media de Latinoamérica. Más de la mitad de los haitianos no saben leer ni escribir, apenas 3 de cada 10 tenían acceso a la seguridad social; cerca del 6% de la población adulta contaba con el mortal virus del SIDA, setecientas mujeres murieron por cada 100 mil nacimientos, lo que equivale a alrededor de 230 mil niños huérfanos. Uno de cada tres muertes eran a consecuencia de hechos violentos, y la mitad de las mujeres han sido violadas. La alimentación de los haitianos se logra gracias a la importación de alimentos, ya que la producción local únicamente abastece al 40% de los habitantes. El 60% de los recursos se logran a donaciones de 40 países. En Puerto Príncipe no existe un parque de diversiones para los niños, el comercio lo manejan los extranjeros, y las empresas e industrias se cuentan con la mano. No existe sistema de acueducto ni alcantarillado.

La lista pudiera seguir, pero lo que se mantiene y crece es una corrupción galopante. Algún político extranjero que vive en Puerto Príncipe comentó: “El gobierno haitiano únicamente se mueve en la medida en que existan contraprestaciones económicas”.

Este es el panorama de la Haití de hace unos días,  lo más preocupante es que este terremoto profundiza aún más los dolores de una población sumida en la pobreza, la ignorancia y la desgracia. De allí lo complejo de su reconstrucción. Hoy Latinoamérica y el mundo entero tenemos un compromiso con una tierra olvidada por muchos años y que en cada grito de dolor nos recuerda esta responsabilidad. Quizás la ignorancia y la avaricia (de algunos pocos) los tenga sumidos en la pobreza absoluta, de allí la importancia de que su reconstrucción no sea únicamente de muros, calles y edificios. Hoy este profundo dolor que vive el pueblo haitiano quizás sea la grandiosa oportunidad del mundo entero para buscar una luz entre todos, que genere el camino hacia un futuro diferente que antes del terremoto ni se vislumbraba.

DESPUÉS DEL DOLOR… Una oportunidad de cambio.

El terremoto sufrido hace unos días por nuestro hermano pueblo de Haití nos pone a la luz pública el atraso que vive este país gracias a la constante inestabilidad y a la violencia política que lo han llevado al último peldaño en el Índice de Desarrollo Humano en América Latina.

Lo sufrido por Haití invita a los líderes mundiales a trabajar por este pueblo no sólo durante la etapa crítica actual, sino también en un futuro corto, en la búsqueda de una mejora en las condiciones sociales de un pueblo que se ha mantenido fuera de los objetivos de ayuda mundial. Lo peor que pudiera pasarle a los haitianos es que una vez superada la emergencia creada por este fenómeno natural, Haití pasara al anonimato que siempre ha tenido ante los ojos de los principales países del mundo.

Varios líderes mundiales se han proclamado por una ayuda estructurada que siembre las bases de un país diferente. El presidente de Estados Unidos se ha comprometido con la reconstrucción de Puerto Príncipe y ha enviado entre muchas otras cosas, el apoyo de 10.000 soldados que inicien la cruzada por la reconstrucción de esta nación.

Algunos Presidentes Latinoamericanos como Felipe Calderón o Álvaro Uribe de Colombia han propuesto que quienes decidan apoyar se les asigne una obra en específico a fin de utilizar las habilidades que ciertos países tienen en el desarrollo de infraestructura. Y es que la verdad hay mucho que realizar. Según Naciones Unidas, el terremoto además de las incontables muertes también dejó sin vivienda a más de 300.000 personas, destruyó hospitales, sedes administrativas, escuelas, infraestructura portuaria, y hasta la casa presidencial.

Otro líder mundial que se ha proclamado es Nicolas Sarkozy quien a nombre de Francia pidió la condonación de 78 millones de dólares que Haití tiene con el Club de París, luego de que el país galo haya borrado la suya.

La Unión Europea se reunió en un esquema propositivo de trabajo a corto y mediano plazo que busque la pronta reconstrucción del país insular, tomando en consideración que antes del terremoto el 70% de la población de Haití vivía por debajo de la línea de miseria, y con este evento perderá hasta más de  15 puntos porcentuales de su bajísimo Producto Interno Bruto, según lo presentado por el Banco Mundial.

Al final de cuentas seamos líderes mundiales o no, tenemos un compromiso con este pueblo del continente que hoy sufre por la devastación y la desesperanza. Hoy más que nunca nos debemos solidarizar, costumbre de nuestro gran pueblo mexicano, con las víctimas. Es momento de ablandar nuestro corazón y apoyar desde nuestras posibilidades a los haitianos que hoy parecen sin rumbo y dependientes únicamente de la buena voluntad de las naciones y sus habitantes.

Nuestro compromiso con el país más pobre de América Latina debe ser de entrega total y de apoyo para que de manera digna no solo salgan de este devastador problema, sino que se logren sentar las bases de una nación diferente con mejores oportunidades para sus habitantes.

AL PASITO, DESPACITO

Debido a una de mis grandes pasiones, el fútbol, he tenido que acompañar mis pasos con muletas durante dos semanas. Si bien mi ligamento aún sobrevive después de lo aparatoso de mi lesión, el dolor constante de mi rodilla y lo incómodo que resulta el no poder caminar sin los apoyos, han hecho que mi vida sea un poco más complicada en estos últimos quince días, aunque mi esperanza es que en dos semanas y respetando mi rehabilitación, podré integrarme a mis actividades normales, eso sí, olvidando por completo mis emocionantes partidos entorno al “astro fugitivo de gajos”.

Parecerá extraño que escriba sobre asuntos tan personales, pero no quise desaprovechar esta oportunidad para externar mi asombro, molestia, enojo, incomodidad, extrañeza y desconcierto por la manera como gran parte de la Tierra de la Gente Buena trata a las personas con capacidades diferentes, dentro de los que por mi actual estado, hoy me incluyo.

Sufrí empujones en las cajas de una importante tienda de cadena, me han golpeado las muletas cuando me siento en una silla a descansar, veo como personas “cerradas de la mente” ocupan los lugares de estacionamiento para personas con discapacidades, sin tener ninguna situación especial, he tenido que esperar largo tiempo para pasar las calles internas de un centro comercial, porque los tiempos actuales no nos permiten dar un tiempo al otro, y menos al lento de las muletas que nos va a quitar 15 segundos vitales…

Hoy me he dado cuenta de que nuestros edificios no han sido diseñados para ser incluyentes con los que se tienen que mover en sillas de ruedas o con muletas, y peor aún, sus habitantes ni se inmutan ante los problemas que estas personas tienen para sortear las escaleras o los pasillos incómodos.

Hoy definitivamente quiero hacer un llamado a la gente de nuestra ciudad. No puede ser que en nuestra individualidad olvidemos la ayuda, la generosidad y la entrega a quienes nos rodean. No olvidemos que los seres humanos estamos hechos para socializar, y esto lo hacemos mejor cuando es en bien del que necesita un apoyo.

Aguascalientes y al país entero pasamos por un crisis bastante compleja en lo económico, en seguridad, no acrecentemos nuestros problemas olvidando los valores fundamentales del ser humano; debemos inculcar a nuestros hijos la compasión, la bondad y la ayuda desinteresada. Hoy más que nunca nuestra sociedad debe trabajar en estructurar sus valores a fin de fortalecernos como comunidad, ya que solo así venceremos cualquier obstáculo.

Hoy mi tranquilidad es que en 15 días volveré a mis actividades sin los apoyos, pero mi preocupación es con ese porcentaje de personas que tienen problemas permanentes para caminar quienes tendrán que soportar por siempre a una sociedad excluyente, personas que en su individualidad se olvidan del otro y sus necesidades.

Por lo pronto yo me comprometo a estar más atento con las personas con capacidades diferentes. Desde hoy buscaré ser más sensible a quienes tienen que soportar su avance con la ayuda de aparatos. Seré menos individual y más comprensivo, esperaré conscientemente a quien lentamente pase la calle… a partir de hoy buscaré ser un tanto diferente, y ¿usted lo hará?