UN MÉXICO DIFERENTE: Será la decisión de nuestros jóvenes

En los últimos meses hemos tenido que observar atrocidades en México, que quizás nunca esperamos vivir tan cerca.  Muertes, secuestros, extorsión, granadas, en fin, la lista es larga.

Hoy después de tanto sufrimiento, uno voltea atrás y se pregunta sobre el origen de estos individuos, su familia, su religión, su escuela, sus valores…

Hoy más que nunca nuestro país vive un profundo miedo que radica en la inseguridad sobre en qué, o en quienes confiar. Nuestra juventud hoy más bombardeada que nunca, pareciera nuestra única esperanza para en un futuro no muy lejano, revertir lo que ahora parece imposible de resolver. El problema es que esa esperanza hoy se encuentra en la encrucijada de las drogas, la violencia familiar, el alcoholismo creciente, las pandillas, los divorcios, los desórdenes alimenticios como la bulimia, la anorexia y la ortorexia, el satanismo, y por si fuera poco, unos medios de comunicación que diariamente los bombardean diciéndoles que para ser exitoso en la vida, el único camino es ser GUAPO, DELGADO Y RICO…

Ante este panorama preocupante, nuestro futuro como sociedad se ve muy amenazado, por lo que desde ya debemos hacer un alto en el camino a fin de trabajar a futuro, para buscar que esa esperanza que tenemos se cultive hacia el ser humano que necesitamos para cambiar los destinos de nuestro México.

Yo considero que el camino de cambio que requerimos requiere del trabajo conjunto y arduo de las familias, autoridades, y las instituciones educativas.

Muchas veces hablamos de que debemos dar a nuestros jóvenes una adecuada orientación vocacional que les ayude a decidir su camino profesional… ¿pero donde quedan los millones de mexicanos que no tienen acceso a la educación?

Para mí, mucho antes que una orientación vocacional, debemos estructurar un sistema educativo que inicie desde el primer acercamiento del bebé al mundo, hacia una adecuada toma de decisiones. Estamos de acuerdo que no somos los mejores en este tema, ya que si regresamos en la historia, han sido varias las decisiones importantes en las cuales optamos por el peor camino.

La toma de decisiones estructurada nos ayuda a plantear el futuro de nuestra vida. Esto implica la libertad para tomarlas, cimentadas en los valores que la familia debe inculcar por medio de un trabajo educativo inicial, que se complemente con las instrucciones de los colegios y las universidades. La labor de las autoridades de gobierno debería encaminarse a garantizar que esta educación recibida sea estructurada en un plan de lo que México necesita para crecer hacia un objetivo común y claro para todos.

En definitiva, un joven que sabe tomar decisiones, entiende claramente lo que es bueno y lo que es malo, y en base a una estructura mental sólida proveída por sus padres y su escuela, y con una meta fija de lo que quiere el entorno de él, seguramente caminará hacia los objetivos que México necesita para lograr ubicarse en posición diferente a la que hoy hemos tenido que vivir.

Lo más fácil es lamentarnos por lo que hoy soportamos. Pero desde ya nuestro país nos ofrece la opción de trabajar unidos por una juventud diferente, que vea en nuestros errores la oportunidad de aprender de ellos, y tomando las mejores decisiones, logremos convertir a México en el país en el que todos anhelamos vivir.

GOTAS DE LLUVIA: NO ES DE ROCÍO

Desde hacía muchos años no vivíamos en nuestra ciudad una temporada de lluvias tan fuerte y constante.  Hoy los de mayor edad, recordaron los tiempos en los que el agua brotaba a borbotones, y por consiguiente, no era un tema en la agenda de nuestros gobernantes. La diferencia es que el agua que ahora está brotando, es la que ya contaminada con metanol, viene de las alcantarillas y colectores que no alcanzaron a soportar los miles y miles de litros que diariamente nos han estado cayendo del cielo.

Hoy tenemos una ciudad con problemas de comunicación vial intermunicipal, con calles destruidas, y con familias que están en condiciones de peligro inminente.

Tal parece que la naturaleza hoy nos responde con ímpetu, después de que por muchos años estuvimos rezando por temporadas de lluvias que nos ayudaran a recuperar el gastado manto acuífero del cual hoy nos seguimos abasteciendo, y del que aún desconocemos a detalle, su tamaño y tiempo de vida.

Si bien pudiéramos pensar que con las abundantes lluvias quizás el tema futuro del agua en nuestra Ciudad pudiera estar resuelto, hay que reconocer que aún seguimos sin tener una planeación acertada con respecto al vital líquido. Por un lado debemos saber que para que una gota de agua llegue al nivel del manto acuífero, es un  proceso que tarda varios años, y al no contar con sistemas importantes de captación de agua, gran porcentaje de esta busca los causes antiguos, terminando en presas de otros Estados.

En segundo lugar, nuestra ciudad carece de una cultura de captación individual de agua, la cual nos permitiría en cada vivienda contar con azoteas recolectoras de agua, con sistemas de tratamiento de aguas negras, con aparatos ahorradores de agua, todos, esquemas muy importantes en las temporadas de escasez del vital líquido.

También nuestra ciudad desde hace muchos años debería contar con pavimentos porosos como los usados en Estados Unidos y Europa, que permiten el paso del agua lluvia al subsuelo con mayor facilidad, encontrando más fácilmente el nivel freático.

Hoy la situación compleja que vivimos nos demuestra que aún seguimos sin prepararnos para el manejo de este recurso, pues en la escasez sufrimos por no contar con sistemas de riego y uso adecuados que nos ayuden al ahorro, y en la abundancia, igualmente tenemos problemas al no estar preparados, pues seguimos con esquemas de almacenamiento insuficientes, y sistemas de conducción que son rebasados en tiempos como el que ahora hemos vivido.

El tema del agua nos debe competer a todos. Por un lado las autoridades deben trabajar en políticas que nos permitan un mejor uso del vital líquido, además de generar normas obligatorias de almacenamiento individual y colectivo que nos ayuden a contar con el recurso en ciertas temporadas. Por otro lado los ciudadanos debemos concientizarnos de la necesidad de cuidar y almacenar el agua, a fin de prepararnos con anterioridad para su escasez como en otros años, o su abundancia como ahora lo vivimos. Y en último lugar, quienes nos dedicamos a la educación, debemos ser responsables de una formación que fomente en los jóvenes el buen manejo de este recurso vital, que hoy nos ahoga, pero que por muchos años fue anhelado por los que vivimos en la Entidad.

MAESTRO: ¿CUÁL ES TU APORTACIÓN?

Dentro del proceso enseñanza – aprendizaje, el catedrático es la pieza clave para el logro de resultados satisfactorios.

En la actualidad, nuestros jóvenes viven aspectos complejos que afectan el buen desempeño académico. El alcohol, las drogas, los divorcios, los trastornos alimentitos como la bulimia, la anorexia, y la ortorexia, son cada día más comunes entre nuestros educandos. Todo este cúmulo de preocupaciones rozan sus vidas, además de soportar el constante bombardeo de los medios de comunicación, que les exigen ser guapos, ricos y delgados, para ser catalogarlos en la lista de los exitosos.

Definitivamente la posición del maestro contemporáneo, deberá no sólo contemplar la enseñanza de la materia como tal, sino también convertirse en un ser capaz de leer la individualidad de cada estudiante, para lograr ayudar en sus debilidades y potencializar sus virtudes.

Está claro que el maestro es una parte fundamental en este proceso de aprendizaje, por lo que considero indispensable que quienes nos dedicamos a esta interesante labor, aceptemos la responsabilidad que tenemos en nuestras manos, a fin de generar nuestra aportación en el cambio urgente y necesario, que se debe dar en el sistema educativo, al cual hoy pertenecemos.

Y es que en nuestro México contamos con un sistema educativo estático y costoso, que no ha entregado los resultados que todos hemos esperado.

Hoy nuestro país invierte alrededor del 7% del PIB (producto interno bruto) en educación, casi 3 puntos más que en 1980. Si nos compramos con países con resultados académicos mejores, encontramos que Dinamarca, por ejemplo, invierte el 8% del PIB en educación, Finlandia el 6.2%, y Suecia el 7.7%. Como podemos observar, la inversión que tenemos en educación es muy similar, pero los resultados son verdaderamente diferentes; conociendo por ejemplo, que en el 2005 México ocupó el lugar 30, de los 31 países a los que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) evaluó por medio de pruebas escritas a una muestra de estudiantes. El problema es que tenemos un sistema educativo robusto y costoso que hoy invierte el 97% de su presupuesto en gasto corriente, y de eso, un 93%, en va exclusivamente a salarios.

En realidad México cuenta con un sistema educativo que invierte en su capital humano, y sin embargo no obtiene los resultados esperados. Hoy nuestros maestros obtienen remuneración de 466 días, o sea que perciben alrededor de 16 meses de salario por año.

Si bien nuestro actual sistema educativo requiere de una revisión integral y urgente, hoy México necesita de maestros más comprometidos con la labor que desarrollan en su entorno. Hoy nuestro México necesita de mentores que entiendan la complejidad de los seres a los que guían en su camino. Hoy más que nunca debemos entender nuestra responsabilidad con el desarrollo del país, ya que de nosotros dependerá el inculcar en ese joven, la capacidad de liderazgo y crecimiento que México necesita para trascender, y acercarnos al anhelado desarrollo.

Si bien nuestra profesión es nuestro modo de vida, hay que entender que en la labor de la enseñanza, el salario y las prestaciones no pueden ser la única motivación que tengamos en el día a día. Nuestra motivación también deberá ser la de formar a los futuros conductores de un nuevo México; hombres que logren ver en cada problema una oportunidad de mejora, y en cada oportunidad, la posibilidad de avanzar en el camino que nos lleve al país que todos deseamos tener.

YA NO PODEMOS JUGAR CON LA EDUCACIÓN SUPERIOR

La educación de los países es la base de su crecimiento y desarrollo, por lo que se torna trascendental contar con instituciones de educación que aporten en sus educandos el conocimiento integral y sólido que requiere nuestros país, para lograr dar un paso en la búsqueda del tan anhelado desarrollo.

Hoy en día contamos en nuestra entidad con 28 universidades registradas, de las cuales 8 son públicas. Hasta hace muy pocos años, el número de universidades en Aguascalientes no sobrepasaba la decena, y de un momento a otro, la apertura de nuevas instituciones creció de manera considerable, viéndose en principio, como un abanico mayor de oportunidades para los estudiantes de la ciudad.

Si realizamos un análisis tipo “radiografía” de las instituciones de educación superior en Aguascalientes, nos podemos encontrar con universidades de dos  tipos. Por un lado están las universidades serias y comprometidas con la calidad en la formación de sus estudiantes; y por otro lado, tenemos un gran grupo de instituciones que definitivamente se olvidan de la formación integral de sus estudiantes, dando preferencia a los aspectos meramente mercantilistas.

Este segundo grupo de universidades, definitivamente afectan en gran medida a la competitividad de nuestros profesionistas, ya que la formación que reciben sus estudiantes es deficiente, lo que nos lleva a que perdamos competitividad como Estado, frente a la Nación, y con un planeta globalizado, ante el mundo entero.

Existen elementos muy determinantes que nos llevan a evaluar la calidad de las instituciones de educación superior; el tipo de maestros, la infraestructura, los planes de estudio, las certificaciones, los programas de investigación, el fomento a la formación integral, los idiomas, entre muchos otros, debieran ser los parámetros que los jóvenes y sus familias analizaran antes de tomar una de las decisiones más importantes y trascendentes de la vida.

Lastimosamente la situación económica en que vivimos y la mercantilización desmedida de la educación, son los elementos de decisión que las familias reciben para decidir la universidad que controlará la mejor herencia que podemos entregar a nuestros hijos.

Hoy es necesario, no sólo como estado, sino como país, cerrar las filas en todos los ámbitos, a fin de que busquemos reconocer y fortalecer a las instituciones serias que se encuentran comprometidas con la formación integral de los jóvenes mexicanos.

Por un lado, las autoridades educativas deberán establecer y hacer cumplir medidas más estrictas que cierren el paso a las pseudo – universidades. Y en segundo término, debemos como padres de familia ser más exigentes y cuidadosos con las decisiones de nuestros hijos, ayudándolos en la escogencia analítica de la institución que los albergará en sus estudios superiores.

Una educación integral y de calidad será la única diferencia entre la pobreza y el desarrollo. Hoy tenemos el compromiso con la juventud que en muy pocos años será quien maneje los destinos de nuestro país.

En definitiva, nuestro compromiso como integrantes de una sociedad participativa y exigente, será el no dejar nuestro futuro en manos charlatanes y mercantilistas, que a costa de la frustración de muchos jóvenes, encuentran una manera cómoda de subsistir.

JESÚS MARÍA: Un municipio preocupado por sus niños.

En los últimos años hemos venido escuchando que nuestro país es el número dos en el mundo con problemas de obesidad en su población, y más preocupante aún, el primero en obesidad infantil, lo que no hace presuponer que en corto tiempo seremos también el país más “obeso del planeta”.

Desde hace más de seis meses, los alumnos de noveno cuatrimestre de la licenciatura en nutrición de la Universidad Cuauhtémoc, con la ayuda del Centro de Investigación de la propia Universidad, han trabajado conjuntamente con la Alcaldía del municipio de Jesús María, en un ambicioso proyecto de investigación, que permitirá conocer el estado actual nutricio, de los niños que cursan entre primero y quinto ciclo de educación primaria de este municipio.

Las hipótesis planteadas auguraban una población infantil con problemas graves de obesidad y desnutrición, ya que los estudios nacionales así lo han estado presentando.

Si bien los resultados previos no son del todo halagadores, sí permiten, en base a un posible trabajo coordinado de autoridades, instituciones educativas, y la propia familia, que se logren resultados de mejora nutricional, en un plazo no muy lejano.

Este estudio que inició su aplicación en Jesús María a casi 2.000 niños de 5 escuelas primarias, de las cuales, 2 eran escuelas públicas rurales, y de las urbanas, dos eran públicas y una privada, arrojó datos bastante interesantes, entre los que sobresale que los varones presentan menos obesidad que las niñas, con un 11.75%, y un 21.97%, respectivamente.

En cuanto a la desnutrición, de nuevo las niñas presentan resultados desfavorables, de un 15.08%, contra un 6.21% de los niños.

En las áreas rurales se tiene un mayor índice de desnutrición en las niñas, y en la cabecera del municipio, es la obesidad el problema más frecuente.

En este mismo estudio, se comparó la ingesta de calorías y de macronutrientes, encontrando que un 64% de la población infantil está por debajo de las recomendaciones internacionales, lo que confirma el alto contenido de grasas y azúcares en las dietas comunes de los infantes.

En definitiva, si bien los resultados de la investigación no resultaron tan alarmantes, si existen algunos parámetros que deben corregirse para tener niños con futuros más sanos; por lo que el paso siguiente de este trabajo será la elaboración  de una propuesta fundamentada en la FAO/OMS (Organización Mundial de la Alimentación, de la Organización de Naciones Unidas, conjuntamente con la Organización de la Salud) para la intervención nutricional de comunidades.

La conclusión más interesante de este proyecto, es que de nuevo la alianza de trabajo entre las autoridades, con la decidida colaboración de las instituciones educativas, son un excelente matrimonio que ofrece resultados palpables donde todos los involucrados obtienen resultados favorables. Por un lado los estudiantes adquieren experiencia en el desarrollo de la profesión que han escogido; por otro, las autoridades logran diagnosticar la situación de su gente, y finalmente los niños y sus padres, adquieren capacitación que les servirá para mejorar su salud, evitando graves problemas posteriores.

EL SEPERHÉROE DEL DESARROLLO

Como siempre he señalado, la educación es el principal parámetro para medir el desarrollo de un país. A mayor educación, mejores oportunidades… menor educación, la autopista a la pobreza se hace más ancha…

Ante un panorama complejo de subdesarrollo en Latinoamérica, la educación hoy más que nunca se torna en el objetivo a alcanzar como el principal camino de acercamiento al tan anhelado desarrollo.

Si bien hoy México invierte cerca del 6% del PIB en educación, gran porcentaje de éste se aplica al pago de salarios, lo que deja en segundo término a los programas que se requieren para cambiar el rumbo de la educación en nuestro país.

Hablando de los educandos, nuestros jóvenes actualmente se encuentran en una situación complicada que los aleja de los resultados que requerimos para el desarrollo esperado. Problemas familiares, alcoholismo, drogadicción, bulimia, anorexia, ortorexia, soledad, entre muchos otros, son las constantes que hacen parte de la vida de nuestros estudiantes. Aunado a esto, se encuentran los medios de comunicación, que indiscriminadamente se han encargado de decirle a los jóvenes que el único camino para ser exitoso en la vida, es siendo guapo, rico y muy delgado…

Ante un panorama tan complicado, nuestros catedráticos se convierten en la pieza clave para la instrucción que hoy requerimos.

Ese maestro anticuado que ejerce su autoridad en base al miedo y al exceso de trabajo por incumplimiento de las normas; ese maestro que durante años explica los mismos conceptos sin actualizarse; ese maestro obsoleto que concibe el conocimiento como algo estático e involutivo; ese maestro que se enfoca más en recibir su compensación económica, que en trascender por su enseñanza; ese maestro que olvidó su vocación para convertirse en un dinosaurio que enseña con los mismos errores de hace 20 años… Ese maestro hoy más que nunca, debe transformarse.

Hoy requerimos de un nuevo guía que camine de la mano con su grupo, que conozca los problemas de cada quien, que se gane el respeto por su comprensión y humildad. Hoy México necesita de tutores con la valentía de aceptar la ignorancia, pero con una amplia voluntad de querer aprender. Hoy nuestro México necesita de hombres esponjas con hambre de conocimiento, y con la voluntad de transmitirlo sin miedo a sentirse rebasados.

Nuestro México necesita de un superhéroe capaz de lograr el objetivo de educar para la vida como un ser integral, por encima de los problemas que los estudiantes hoy tienen que soportar. Necesitamos de seres humanos capaces de entender que en sus manos está el futuro de desarrollo que México necesita para darles mejores oportunidades a todos. Hoy México necesita de menos “burocracia educativa”, pero de una mayor entrega incondicional.

Hoy la labor del docente es la clave y la diferencia entre el éxito y el fracaso. Un éxito que nos acerque al anhelado desarrollo, o un fracaso que nos refunda en la dolorosa pobreza.

EN LA BÚSQUEDA DE UN CAMINO

Diariamente nos encontramos con un mundo más complejo y agresivo que nos orilla a estados de depresión y preocupación por la incertidumbre de nuestro día a día. Pérdida de valores, odio, envidia, maldad, violencia, entre muchos otros, son aspectos que afianzan su arraigo en nuestra afligida humanidad.

Quizás por miedo o desesperación, en muchos casos entramos en procesos de aislamiento social creyendo que este esquema nos alejará de las tribulaciones exteriores, optando por alejar a nuestros hijos de la realidad en que viven, y a nosotros mismos, de la necesaria socialización, a la cual nos debemos.

En una plática entre amigos, comentamos del interesante libro del Doctor Miguel Ruiz denominado Los Cuatro Acuerdos, en el que el autor expone una interesante manera de enfrentarnos a nosotros mismos, a nuestra formación y a nuestro entorno, con 4 maneras de actuar, las cuáles nos ayudarán a vivir nuestra realidad de una forma diferente, encontrando lo que él denomina: El cielo en la tierra.

Analizando el texto del Doctor Ruiz, definitivamente debemos comprender que dentro del proceso de socialización que requerimos para vivir, cada quien debe ser responsable de sus acciones, las cuales en conjunto serán el resultado de lo que tengamos como comunidad, o sociedad en general.

En el libro Los Cuatro Acuerdos, el Doctor Ruiz propone su primer acuerdo: Sé impecable con tus palabras. Y es que de nuestra boca saldrá siempre lo que somos, la expresión máxima de nuestras ideas, nuestra creación. Con ella construiremos comunidad, o destruiremos al que nos rodea. El don de la palabra es el máximo poder que tenemos para expresar nuestro yo, como aportación en la construcción o destrucción del entorno en que vivimos.

En segundo lugar, el autor dice: No te tomes nada personalmente. En el entorno en que vivimos la maldad nos rodea tratando de que seamos sus víctimas. Chismes, descréditos, improperios y muchos más, son las acciones a las que estamos vulnerables, por lo que dependerá de nuestra seguridad el no tomarnos nada personal evitando que suframos. Tomarse todo personal, es aceptar la basura emocional del otro, convirtiéndola en propia.

El tercer acuerdo propuesto por el Doctor es: No hagas suposiciones. Las palabras, supuse, pensé, creí, no deberían ser parte de nuestro léxico común. Suponer únicamente nos hace inseguros y nos lleva a crear ideas de lo que quisiéramos que fuera, y no siempre, a la realidad misma. Nuestras suposiciones nos obligan a distorsionar la realidad entendiendo mal las cosas, lo que nos produce dolores de cabeza innecesarios. “Sólo vemos lo que queremos ver y oímos lo que queremos oír. No percibimos las cosas tal como son”.

Por último, el cuarto acuerdo se denomina: Haz siempre lo máximo que puedas. Este nos obliga a cumplir con los tres primeros acuerdos. Hacer nuestro máximo esfuerzo implica dar lo mejor de sí, entregándonos para cambiar lo que no queremos que siga adelante en nuestra realidad. Decía Charles Darwin que una especie necesitaba dar 10 veces su máximo esfuerzo para evolucionar… nosotros únicamente necesitamos dar lo mejor de si para construir el entorno que queremos. Un entorno de paz, de apoyo, de armonía, que nos ayude a construir nuestra familia no como un ente individual, sino como componente de una sociedad que trabaje conjuntamente por un objetivo común: la felicidad.

¿MIRAREMOS AL SUR?

La violencia creciente en el mundo cada vez es un tema que adquiere mayor importancia en las agendas de los mandatarios del planeta. Problemas limítrofes, religiosos, intereses económicos y políticos, son las excusas para que convivamos cada día en un entorno de incomprensión que nos afecta en el desarrollo natural que deberíamos tener como seres humanos.

Un ejemplo cotidiano es lo que vive nuestra Latinoamérica sumida en una pobreza creciente a causa de deficientes políticas públicas y de desarrollo, lo que la ha convertido en un excelente “caldo de cultivo” para los problemas de violencia y destrucción que nos aquejan.

La semana pasada recibimos la excelente noticia de que la ex candidata a la presidencia de la República de Colombia Ingrid Betancourt secuestrada el 23 de febrero del 2002, era liberada por el ejército colombiano después de seis años de cautiverio en las selvas de este país sudamericano, junto con 14 civiles más, tres de ellos de nacionalidad estadounidense.

Esta noticia fue portada de todos los periódicos del mundo, que admiraban la pericia del ejército colombiano, que sin disparar una sola bala, fue capaz de liberar a este grupo de seres humanos privados de su libertad.

El secuestro junto con la violación, considero que son los delitos más infames que un ser humano pueda cometer. Hoy Colombia, le dio una lección de honorabilidad y civilidad a la guerrilla de este país, ya que a pesar de tener la posibilidad de arremeter con furia y venganza sobre los “cuidadores” de estos 15 secuestrados, prefirió darles una lección de respeto a la vida, lo que se convierte desde ya, en la principal y evidente acción de Colombia por recuperar la paz que perdió hace más de 4 décadas.

Hoy las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) están debilitadas. Luego de varios golpes a su infraestructura e inteligencia, más que nunca este grupo esta lejos del poder amedrentador del que gozó por muchos años con la complicidad de gobiernos indiferentes o amedrentados por el poder ofensivo de estos delincuentes.

Hoy, y en nombre de muchos colombianos que han sufrido el rigor de la violencia, le pedimos a Hugo Chávez, a Daniel Ortega, a Rafael Correa, y a Evo Morales, que por favor se dediquen a trabajar por desarrollar las economías de sus países, olvidándose por completo de este grupo delincuente que tantas vidas ha cobrado en Colombia, y que tiene a este país en un atraso importante con respecto a las primeras economías latinoamericanas.

Cada día tiene su sudor y cada historia su dolor; pero hoy Colombia por fin recibe un rayo de esperanza, gracias a un gobierno con voluntad y a un pueblo que ha aguantado en carne propia los rigores del conflicto. Hoy Colombia da un ejemplo al mundo de que la voluntad política sumada al convencimiento de su gente, es el único camino para derrotar a quienes se escudan en el dolor del otro para obtener sus propios beneficios.

Ojala que nuestro México mire al sur, tratando de aprender antes de vivir, por que la violencia que hoy tenemos es el reflejo de una sociedad cada vez más enferma e intolerante, capaz de destrozar a su paso a quienes a diario trabajamos en construir un mejor lugar para existir.

LA NUEVA FORMA DE EDUCAR: Una obligación inmediata

En nuestro México, únicamente el 8% de su población cuenta con una licenciatura, lo que nos sigue poniendo muy por debajo de los países desarrollados.

En una plática con un buen amigo rector de una importante universidad pública del estado, comentábamos que según algunas encuestas aplicadas a profesionistas en el mundo, en promedio una persona con nivel de educación superior cambia en su vida laboral 7 veces de trabajo, y 4 veces de giro o área de desarrollo, lo que plantea una interrogante en la formación que debemos impartir a nuestros educandos dentro de las instituciones de educación superior.

Definitivamente el tipo de educación tradicional que forma a los jóvenes en el aprendizaje memorístico y especializado en el área de conocimiento, debe definitiva, y urgentemente, migrar hacia una educación completa que le permita a los futuros profesionistas la integración a cualquier mercado o cultura, de una forma inmediata, evitando traumas y frustraciones que lo alejen del éxito que cada quien espera.

Estas condiciones obligan a los que nos dedicamos a la educación a una profunda reflexión que conduzca  a las estrategias que debemos desarrollar en la formación de los actuales educandos,

Hoy México sigue alejado de los países que cuentan con un porcentaje importante de su población con grado superior, quizás, y como dice Dense Dresser, por que nuestro país sigue siendo una tierra de empleados y de gente floja gracias al petróleo que nos ha mantenido aletargados en el camino de nuestra historia, a diferencia de muchos países desarrollados a los cuáles la adversidad de sus territorios obligó a sus pobladores a ser creativos, educados y trabajadores, ubicándolos actualmente en condiciones económicas privilegiadas.

Yo personalmente considero que en la formación educativa de nuestros estudiantes debemos fortalecer dos puntos básicos con los que seguramente podrán desarrollase e integrarse en cualquier mercado en condiciones favorables. Por una lado debemos ser capaces de inducir en nuestros estudiantes la capacidad de resolver problemas por medio de una adecuada toma de decisiones que venga de un desarrollado talento creativo, y en segundo término, debemos inculcarles la capacidad y la seguridad para que puedan asumir riesgos con la habilidad de medir y controlar las consecuencias de sus decisiones.

En definitiva, cada vez el mundo nos exige ser mejores, no sólo como país, sino como individuos globales con un libre tránsito “intercultural y económico”, por lo que definitivamente quienes nos dedicamos a la educación superior debemos establecer caminos que auguren futuros laborales seguros, y no mediocres formaciones que conduzcan a fracasos y frustraciones no sólo personales, sino incluso familiares, por que en la actualidad la formación superior se convierte en un esfuerzo tripartita donde la familia, el alumno y por supuesto, la universidad, deben encajar de manera adecuada para que en una sincronía perfecta, logren el objetivo de completar, no únicamente buenos estudiantes, sino mejores seres humanos.

¿QUÉ VAMOS A HACER?

Cada día vemos como la pobreza de nuestros países latinoamericanos se ha estado incrementando. Si nos regresamos algunos años en la historia, podemos observar que nuestro poder adquisitivo ha ido disminuyendo alejándonos de ciertos “lujos” a los que antes teníamos acceso. Ahora el tema del ahorro es el diálogo de la mayoría de nuestras familias, que buscan a toda costa cubrir con el simple gasto básico.

Nuestra Latinoamérica se sume en problemas económicos, políticos y sociales, convirtiéndonos en “caldo de cultivo ideal” hacia problemas de violencia, narcotráfico, inseguridad y desigualdad, entre muchos otros.

Si bien nuestro actual planeta se sume en problemas bastante complejos e interesantes a la vez, existen destacados ejemplos que quizás pudieran servirnos como puntos de análisis en un esquema que nos ayude a generar alternativas, que nos ubiquen en un panorama diferente con respecto a las principales economías del planeta.

La Unión Europea por ejemplo, nos presentó al mundo una excelente manera de enfrentar la competencia mundial por medio de la suma de esfuerzos, tecnologías e ideas, olvidando los conflictos bélicos y divisionales que vivieron gran parte de los países que la integran.

Con una visión de suma, la Unión Europea ha llegado a convertirse en un gran competidor mundial, logrando con ello la protección de los países que se sumaron y se siguen sumando, a esta excelente idea de trabajar por un ideal, olvidando esas mediocres ideas donde creemos que lo único  bueno es lo que uno tiene.

¿No sería interesante pensar en una articulación de nuestros países latinoamericanos? Una articulación que sume las fortalezas de unos y aporte a las debilidades de otros. En nuestra Latinoamérica contamos con gran cantidad de petróleo, una producción agrícola entre las más importantes del mundo, desarrollo de ciertas tecnologías, en fin, muchas opciones que podríamos potencializar en un trabajo conjunto con una visión que nos lleve a la competencia mundial, que hoy tanto nos aleja del primer mundo.

Los actuales países de la Unión Europea, cuentan con la barrera de varios idiomas, situación que han resuelto por medio de la educación de sus individuos, lo que lleva a que cualquier ciudadano hablen 3 o 4 idiomas, además de tener la gran posibilidad de estudiar y desarrollarse en el país que más le convenga, según sus expectativas de crecimiento.

En nuestra Latinoamérica contamos prácticamente con un solo idioma, lo que nos facilitaría enormemente el intercambio que se requiere para un proyecto como éste.

En definitiva, no es que el ejemplo europeo sea la única solución para el desarrollo de nuestro territorio, pero lo que si es apremiante es que busquemos una alternativa de trabajo conjunto, que nos ayude a acortar las diferencias con el primer mundo; diferencias que en muchos de nuestros países hoy son ya vergonzosas.